Entrada destacada

El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

martes, 15 de enero de 2013

Cambiar o no cambiar




Las motivaciones son muchas,
las razones muchas más,
para cambiar o para no hacerlo.
El camino trazado es cómodo,
es fácil seguir en el,
sin agobios,
sin sobresaltos,
asumiendo la rutina y la monotonía,
con las horas llenas de mariposas del pasado,
acunando tus recuerdos,
llenando tu vida con risas y llantos de otras vidas,
otras que solo pasan a tu lado sin quedarse.
Hasta mañana mamá! Adios Abuela!
Y se van...
Y tu te quedas con tus mariposas,
y piensas....
Es momento de cambiar?
o es muy tarde?
Será fácil o difícil?
Podré o no podré?
Y tienes miedo a lo  desconocido,
a navegar por otros mares,
y quizá prefieras seguir con tu rutina y tus mariposas,
o quizás prefieras liberarlas y dejar de acunar.
Quizá prefieras arriesgar enterrando la rutina,
quizá prefieras envejecer riendo tus propias risas,
llorando tus propias lagrimas. 






sábado, 12 de enero de 2013

Hija, esposa y madre





Nació como nacen los pobres, en cuna de pino con sabanas de percal. Jugó con muñecas de trapo y mucha imaginación.
Transcurrió su vida entre rosas y zarzas, a veces cantaban los pajarillos y otras veces graznaban los cuervos.
Aprendió a vivir cantando unos días y llorando otros, aprendió que vivir es luchar, es sufrir y es gozar, que la lucha es eterna, que el sufrimiento es frecuente y que el gozo es casual.
Así un día y otro día, meses y años pasaron, una niña mimadita, una joven ingenua e inocente. 
Quería comerse la vida, quería comerse el mundo. La vida era más fuerte y el mundo muy grande, la vida ganó la partida y el mundo nunca se lo comió.
Algunos años pasaron, en madre se convirtió, una madre luchadora, una madre que mucho erró, quería hacerlo mejor que nadie, ella, inocente, inexperta, tropezó y tropezó. Mamá gallina la llamaban por proteger y proteger.
Que el niño no se caiga, que no se haga daño, que no se pierda...
Pero al fin un día aprendió a enseñarlos a vivir, a caerse y levantarse, a saber encontrar su rumbo, a ser únicos y volar.
Cuando el timón fue solo de ella con mucha fuerza lo dirigió, el rumbo cambió mil veces, mil veces lo enderezó.
Buscó su propio camino, muchas veces se perdió, escucho cantos de sirena y su barco se estrelló. Reconstruyo luego su barco y como Ulises, al mástil se amarró, ahora amarrada al mástil, protegida de las sirenas nunca más se estrellará.
Por delante un mar en calma, un agua azul, cristalina y apacible, ese mar que un día será su cuna, una cuna tan suave como aquella de las sabanas de percal.




POEMA DE UN PERRO.

Son esas cosas que nos mandan por correo, me ha gustado y lo comparto. 
La foto es de mi perra Donna que se fue hace tiempo a ese otro mundo de los perros. Con sus ojitos lo decia todo.







Yo soy el que te espera...

Tu coche tiene un sonido especial y puedo reconocerlo entre mil.

Tus pasos tienen un timbre mágico, son música para mí.

Tu voz es el mayor signo de mi tiempo feliz, y a veces no es necesario oírla: 


oigo tu tristeza.

Si veo tu alegría, me hace feliz!

No sé lo que es olor bueno o malo, solo sé que tu aroma es el mejor.

Algunas presencias me gustan. Otras, no tanto.

Pero tu presencia es lo que mueve mis sentidos.

Tu despierto, me despiertas.

Tu durmiendo eres mi Dios, reposando en casa y yo cuidando tu sueño.

Tu mirada es un rayo de luz, cuando me doy cuenta de tu despertar...

Sus manos sobre mí, tienen la ligereza de la paz.

Y cuando Tu sales, todo está vacío otra vez...

Y vuelvo a esperarte siempre y siempre...

Por el sonido de tu coche;

Por tus pasos;

Por tu voz;

Por tu estado siempre inconstante del humor;

Por tu olor;

Por tu reposo bajo mi vigilia;

Por tus ojos;

Por tus manos.

Y soy feliz así.

Yo soy el que te espera:

¡Soy tu perro!

↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Es más, quienes poseen un animal, tiene un "Ángel" para guardarlos...

Son los Ángeles de cuatro patas...

Hay personas que no les gustan los perros.

Estos por supuesto, nunca tuvieron en su vida un amigo de cuatro patas, o si 


lo tuvieron nunca miraron dentro de sus ojitos para darse cuenta de quién 

estaba allí.

Un perro es un ángel que viene al mundo a enseñarnos el amor.

¿Quién más puede dar amor incondicional?

Amistad, sin pedir nada a cambio;

Cariño, sin esperar regreso;

Protección, sin ganar nada;

¿Fidelidad 24 horas al día?

Nada de que los padres hacen eso. Los padres son humanos y 


cuando riñen a sus hijos, tienden a enojarse y apartarse...

Sin embargo un perro no se va lejos!

Incluso cuando les reprendemos vuelve con la cabecita baja, a pedir disculpas 


por algo que a lo mejor no ha hecho... Y lamen nuestras manos para pedir 

perdón.

Algunos ángeles no tienen alas,

tienen cuatro patas,

un cuerpo peludo,

nariz de bola,

orejas atentas,

mirada de angustia y necesidad.


Qué lindo sería si todos los seres humanos pudieran ver la humanidad 


perfecta de un perro!!!

viernes, 11 de enero de 2013


Un 11 de Enero de hace muuuucho tiempo, allá por los años de aquella posguerra, aquella en que nuestros padres acunaban sus amores padeciendo a la vez el miedo, la necesidad y las privaciones, aquella en la que dar a luz un hijo era una prueba de valor y un desafío a la vida, nació una niña en Santa Cruz de Tenerife, pesaba al nacer 5 k y medio, decían que por su peso ya estaba criada y que parecía una nena de varios meses.
Era la menor de dos hermanos varones, el mayor tenía 9 años y el siguiente 6. Sus padres deseaban una niña puesto que ya de varones estaban servidos, su madre le hizo la promesa a Santa Rita que si era niña le pondría de nombre Rita.



Y llegó la nena aquel frío 11 de Enero siendo la alegría para sus padres y hermanos, sobre todo para el segundo que recibió el encargo que le hizo su padre, “cuida siempre de tu hermana”, y aquel niño nunca dejó de cumplir el encargo, aún hoy peinando ambos muchas canas, sigue cuidando de ella.
Han pasado muchos años, aquella niña creció, se hizo mayor, tuvo su propia familia, tiene unos hijos estupendos y unos nietos inmejorables.
De nuevo hoy un 11 de Enero cumplo años, no pocos precisamente, alegrándome de cumplirlos pero con miedo ante la gran inseguridad que se nos viene encima.
En otros tiempos nuestros padres y abuelos cuando cumplian años solo se tenían que preocupar de cuantos más vivirían, con la seguridad además de que sus hijos tenían un buen pasar (como se solía decir) y que a ellos no les iba a faltar nada.
Ahora no estamos seguros de nada, nuestro futuro y el de nuestros hijos está en el aire.
En cualquier caso y dejando a un lado ideas pesimistas, me alegro de estar aqui, de ver a mis hijos todo lo felices que pueden ser y ver también como crecen mis nietos.
Hoy lo celebraré y mañana...veremos.
Están todos invitados a mi tarta virtual 

Hoy la nena de aquel día con aquel hermanito que la cuidaba. Uffff que cambio!!!!

Biennnnnn, tarta de chocolate!!!!!!