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martes, 15 de enero de 2013

Cambiar o no cambiar




Las motivaciones son muchas,
las razones muchas más,
para cambiar o para no hacerlo.
El camino trazado es cómodo,
es fácil seguir en el,
sin agobios,
sin sobresaltos,
asumiendo la rutina y la monotonía,
con las horas llenas de mariposas del pasado,
acunando tus recuerdos,
llenando tu vida con risas y llantos de otras vidas,
otras que solo pasan a tu lado sin quedarse.
Hasta mañana mamá! Adios Abuela!
Y se van...
Y tu te quedas con tus mariposas,
y piensas....
Es momento de cambiar?
o es muy tarde?
Será fácil o difícil?
Podré o no podré?
Y tienes miedo a lo  desconocido,
a navegar por otros mares,
y quizá prefieras seguir con tu rutina y tus mariposas,
o quizás prefieras liberarlas y dejar de acunar.
Quizá prefieras arriesgar enterrando la rutina,
quizá prefieras envejecer riendo tus propias risas,
llorando tus propias lagrimas. 






9 comentarios:

Luján Fraix dijo...

Es bueno reflexionar sobre este tema y poder pensar en un posible cambio, la vida es una sola... debemos vivir a pleno el presente pero la rutina agobia muchas veces y nos lleva sola por su sendero.
No es fácil.

Besitos

Antorelo dijo...

Siempre es momento de cambiar, si el cambio nos aporta algo.
Un abrazo

Verónica dijo...

Los cambios, son en ocasiones hasta necesarios. Pero debemos tener muy claro querer hacerlos.
Un abrazo

emejota dijo...

Querida amiga, ahí estamos, voy a intentar ser breve pero no se, no se.
Vayamos por partes: Lo primero decidir si a lo largo de nuestra dilatada vida hemos promovido cambios, aunque no aparentaran serlos de forma personal. Lo segundo asumir que nuestros días son cada día mas cortos por lo tanto conviene exprimirlos mientras nos quede fuerza. Lo tercero que a lo mejor vivir a través de vidas ajenas puede que nos agrade, llamense hijos, nietos, amigos, amantes, etc. en cuyo caso no parece que haya demasiada necesidad de cambiar..... salvo que uno se aburra un poco de la monotonía..... entonces me digo, aprovechando el hecho de ser mayorcitas y que las cosas ya no funcionan como antaño, si te apetece un cambio ¿por qué no darnos el gusto si surge?, sin dejar nada atrás por supuesto, sin renunciar a esas pequeñas y maravillosas mariposas, que ya no es como antes, que ahora se puede hacer de todo mientras la salud nos lo permita. Total.... ¡somos invisibles para los ojos maledicentes que nos toman por locas si acaso se fijaran por un segundo en nosotras!
Jajjj, si locas y todo lo que quieran pero sin perder ni una sola oportunidad de disfrute y si ello implica algún cambio, pues mientras dure y sea posible se disfruta, pero sin media renuncia, que nuestro saquito ya está repleto de ellas y no le caben más. Ahora les toca a los demás, es su turno y gustosas les debemos dejar que renuncien..... ¿que no les gusta?.... se siente..... es lo que hay .... o a lo mejor es que desean cambiarse por nosotras, su edad por la nuestra. Jajjj.
Ya ves, tras un enorme RENUNCIO para los restos, me encuentro jaranera. ¿Seré mala? Pues vale, es lo que hay.... quien quiera que me cambie la edad..... con más de cuarenta no se acepta el cambio. Jiiijjjjj.
Muchos besos guapa, y a disfrutar lo que se pueda, total.... se te ocurre algo mejor que hacer ya.

Marcos dijo...

Pienso que enterrar la rutina no es un riesgo, es una necesidad. Nunca se debe asumir la rutina y la monotonía. Eso es morir en vida. Tampoco creo que nos debamos marear por una nube de mariposas. Nuestras ganas de vivir, y mas cuando nos llegan estos días tan cortos han de ser nuestro motivo vital para ser feliz.

Cantares dijo...

Querida Rita
Somos de una forma y en esencia no lo vamos a modificar,
pero creo que es sabio poder modificar algunas de nuestras formas de pensar y actuar.
Si modificamos es porque aprendimos, porque tomamos algo del camino recorrido
Eso no nos hace diferentes, nos hace mayores... ;)
No tengas miedo, adaptarse no es tan malo
Vive cada día plenamente, aun con sus dolores
Ese día se va y no regresa
Un abrazo inmenso

Francisco Espada dijo...

Sin riesgo no hay aventura y sin aventura no hay cambio, sino monotonía y asfixiante angustia por salir de lo previsible. ¡Ánimo, Rita, tú puedes con todo. Has logrado un lindo poema.
Besos

Emilio Manuel dijo...

Hasta el último segundo de vida se puede cambiar, si se quiere. Un poema reflexivo.

Un abrazo.

Cantares dijo...

Que mal redacté mi comentario anterior :)
Se pueden modificar ciertas conductas
Y si son dañinas para nosotros , mejor hacerlo
Que tengas un bello día
Besos