Entrada destacada

El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

lunes, 7 de marzo de 2011

Nuestros sueños



Nuestro amigo Cornelivs, en una entrada reciente preguntaba ¿donde fueron nuestros sueños? ¿quien nos apartó de ellos?

Curiosa pregunta, me he quedado pensando y pensando...

Depende siempre de que sueños hablemos, si se trata de sueños posibles, esos que generalmente la vida nos va concediendo, seguramente se han ido realizando, pero si se trata de sueños utópicos, sueños de cambio, esos, los que hubieran dado un vuelco a nuestras vidas, con los que pensábamos que hubiéramos sido felices, ilusos que somos, como si la felicidad realmente existiera tal como la concibe nuestra imaginación, esos sueños seguramente se han quedado en el camino, y quien nos lo quitó?

Creo que de esos sueños nos apartamos nosotros mismos porque dejaron de ser sueños, comprendimos que soñábamos con algo que no nos iba a hacer felices, comprendimos que nuestra realidad era más bella que nuestros sueños.

Otros sueños los dejamos aparcados para más adelante.

Y echando la vista atrás, haciendo memoria, me doy cuenta que a pesar de lo difícil que ha sido el camino, a pesar de los golpes que a ratos nos ha dado la vida, a pesar de todo eso, casi todos mis sueños se han cumplido.

Cuando era niña soñaba con hacerme mayor, y me hice mayor, vaya que si.

En mis tiempos de estudiante soñaba con tener un trabajo, pronto tuve ese trabajo, de los de antes, los de toda la vida.

Muy jovencita me enamoré, nos hicimos novios y soñaba con casarme y tener mi propia familia, también se cumplió mi sueño.

Luego vino un camino con muchas curvas y baches pero lo superé, acepté que en el camino se quedaban girones y seguí cumpliendo deseos, crecieron mis hijos, crearon su propia familia unos y su independencia otros, esos también eran mis sueños.

Ahora saco del baúl los pequeños sueños aparcados y los voy cumpliendo poquito a poco, con suerte creo que me dará tiempo de hacerlos todos realidad.

También habría que decir que los sueños no se realizan solos, precisan de nuestro empeño para salir adelante. Creo que a mi nadie me apartó de los míos y si alguien lo intentó alguna vez, no se lo permití.

En secreto les diré que éste año se cumplirá uno más de mis sueños, uno largamente acariciado, ya les contaré......

Entre tanto contesto a la pregunta de nuestro amigo, NO, nadie me apartó de mis sueños, solamente han sido aplazados.


viernes, 4 de marzo de 2011

Impresiones de mi viaje

No me resistí a la tentación de hacer una foto y probar esas exquisiteces, que buenas!!!!


Hay cosas que no por sabidas nos sorprenden menos, aunque también es verdad que una cosa es saberlas y otra muy diferente verlas con nuestros propios ojos, a nosotras, las madres, comprobar todo lo malo que hay ahí fuera para nuestros hijos nos duele y nos preocupa enormemente.

Un paseo por Madrid después de un periplo por otros lugares de la piel de la toro, una parada para un café a la espera de la llegada de unos amigos, calle Caballero de Gracia que por si alguien no lo sabe está muy céntrica, muy próxima al edificio de Telefónica y también muy próxima a la calle Montera que como todos sabemos es la calle donde se practica principalmente ese trabajo llamado el oficio más viejo, pero que yo añadiría el más desgraciado para esas pobres mujeres que en mayoría son muy jóvenes.

Me había sentado yo en una mesa junto a la ventana que daba a la calle, no pensé que en esa calle también vería éstas escenas. Ensimismada en mis pensamientos después de llamar a mis amigos y saber que todavía tardarían un poco, de pronto reparé en una jovencita que estaba parada delante de una de las puertas fronterizas, tonta de mi, tardé en comprender, el aspecto de ella no denunciaba su oficio, eso es lo que más me sorprendió, parecía una joven estudiante e incluso me recordaba a cualquiera de mis hijas o sobrinas.

Me preguntaba yo que hacía esa joven allí parada con el frío que hacía en ese momento, de pronto apareció un hombre con el cual yo no me hubiera tomado ni un café, tal era su aspecto, hablaron algo y ella emprendió la marcha delante de él que se mantenía bastante atrás, entró en una vivienda cercana y él después de mirar a su alrededor hizo lo propio. Luego vinieron dos jóvenes más que se apostaron allí de la misma manera. El tiempo que estuve allí fue suficiente para ver salir nuevamente a la anterior y cual no sería mi sorpresa cuando vi otro hombre que salió de no se donde a toda velocidad, se puso junto a ella y la pobre joven le puso con disimulo el dinero en su mano que él rápidamente guardó en el bolsillo.

Dirán ustedes que ésto no es novedoso, pero además de verlo en las películas yo no lo había visto de una forma tan real e inesperada, no me imaginaba que en esa calle vería esas cosas que además de sorprenderme me impresionó tanto por la juventud de las protagonistas y por la normalidad de su aspecto.

Se podría decir que es un dinero fácil pero yo no diría tanto, no creo que sea muy agradable lo que hacen y con quien lo hacen y menos todavía que tengan que entregar la mayor parte del dinero a esos hombres que supuestamente las protegen.

Pena, eso es lo que sentí por éstas criaturas.