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jueves, 8 de diciembre de 2011

El arbolito


Llegó el momento de decidirse, hay que poner el árbol. Juan es bastante mayor, lo suficiente para que sus hijos ya no vivan con él, terminó su tarea con ellos, cada cual vive en su casa. De tarde en tarde vienen sus nietos a verle, no mucho, todo hay que decirlo. Hasta hace unos años vivían sus hijos con él y se ocupaban de poner el árbol y todas esas cosas propias de la navidad porque su mujer había muerto y él bastante tenía con ocuparse de que la casa y la familia siguiera adelante.

Ahora vivía solo y lo cierto es que el árbol le daba igual pero claro, los hijos, los nietos, “¿papá no vas a poner el arbolito? Hay que ver que soso eres “.

El arbolito...que soso eres... Cuando en su casa había una familia el arbolito era una nota alegre, su mujer lo ponía y a él le gustaba, luego lo ponían sus hijos cuando ella murió, él hacía de tripas corazón para que la navidad fuera lo más parecido posible a las anteriores, reia y trataba de estar contento por sus hijos, exclusivamente por sus hijos, ¿pero ahora? ¿Como es posible que no se dieran cuenta de lo difícil que era todo para él y del esfuerzo que había hecho en todos éstos años para que ellos estuvieran bien? ¿hasta cuando tenía que seguir fingiendo?

Se encogió de hombros y resignadamente fue a buscar al trastero el dichoso arbolito, por sus hijos, por sus nietos...

Las navidades no son alegres para todos, hay gente que las vive con mucho dolor, sin ganas de hacer fiestas y poco menos que los obligamos a estar contentos. ¿es que no tienen el derecho a vivirlas como quieran?

Como por decreto hay que estar contento, hay que reir, bailar y por supuesto gastar, asombroso, las tiendas están llenas de gente que gasta, ¿y la crisis?

Este año además mi recuerdo va para todas esas personas que han sido golpeadas por la crisis, esas que éste año no podrán comprar el turrón, los regalos para los niños...

Lo cierto es que éste año me cuesta estar contenta, es lo que nos pasa a los mayores, la vida hace tiempo que nos puso los pies en el suelo, tenemos una visión más realista de los acontecimientos y yo veo que la gente en general pretenden vivir éstas fiestas como siempre lo han hecho aunque eso deteriore aun más su economía del año que tenemos por delante.

Esos regalos que hoy les parece que son imprescindibles mañana les harán arrepentirse, me pregunto porque no nos limitamos a alegrarnos de que la familia esté bien y podamos disfrutar de su compañía, porque no somos más prudentes en previsión de lo que pueda pasar?

Quizá me equivoque, quizá soy demasiado pesimista o realista, si es así no me hagan mucho caso y disfruten con la navidad como lo han hecho hasta ahora, en cualquier caso ese es mi deseo para todos y para mi misma, pero sobre todo que cada uno la viva como quiera, contento o triste pero como lo desee hacer y expresar.

7 comentarios:

Dilaida dijo...

Tienes razón Rita, cada uno que lo celebre como le apetezca y lo ideal sería que nadie estuviese privado de lo más necesario.
Bicos

Cantares dijo...

La "obligación" de mostrarse feliz me parece patética, espero que cada quien tenga en su mesa un plato de comida y cada niño un pequeño juguete, pero se que no será así.
Yo no armo el arbolito hace años
Besos grandes

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Qué triste me he puesto con tu relato, qué triste es estar solo en la vejez, después de tantos sacrificios...
Yo no pongo arbolito, ni casi adornos, sí el Belén. Me gustaría celebrar estas fiestas durante muchos años.
Un abrazo fuerte amiga, desde mi Librillo.

Neuriwoman. dijo...

Tienes mucha razón aunque haya personas que les moleste que se recuerde que estamos en crisis. Que hay que ahorrar, que hay que preveer.

Que hemos pasado de unos días de vacaciones en el pueblo en agosto, a estar en viajes perpetuos en cualquier puente o fin de semana.

Que escucho a todo el mundo lo de"es que tenemos derecho a disfrutar" pero no escucho a nadie "también tengo deberes que cumplir".

Son tristes estas navidades, lo peor es que no son lo único triste. Quedan años para salir del tunel oscuro de esta crisis y a ver a que precio.

Gracias por tu visita. Un beso.

carmenchu . dijo...

Estoy de acuerdo con todo.Gastamos mas de lo que tenemos.

Ibadeth dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Rita. Qué triste, este cuento...

azul dijo...

Me recuerda este post a un vecino al cual se le murió la mujer la pasada navidad....lo veia y me lloraba mientras paseaba a su pequeño perro y a su nieta de apenas un año, ya sabes ...los papis de la peque trabajando...hoy un año despues...sigue paseandolos y si le hablas un poco, sin querer recordarle a ella, se pone a llorar silenciosamente....

Estas fechas cuando te haces mayor empiezan a no ser las mismas pero hay que ser fuerte por esos pequeños y por el futuro...

Que dificil ...que dificil....

Un beso por tus palabras comosiempre