Entrada destacada

El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

domingo, 4 de diciembre de 2011

Hoy era el día



A los acordes de la Marcha Nupcial de Mendelsohn y del brazo de su padre entraba la novia en la iglesia, era un 4 de diciembre de 1965...



Amaneció un día azul y dulce
con sonar de campanas,
con aroma de boda,
con sensaciones de amor eterno.
Hoy era el día.
Aquel vestido blanco como la nieve,
aquel velo que acariciaba su cara de niña,
el ramo de flores que caía como una cascada de mariposas,
caminaba creyendo que era un sueño.
Hoy era el día.
Con su padre que la llevaba,
con su madre que escondía una lagrima,
su corazón latiendo como un pajarillo asustado,
por fin se cumplían sus mejores ilusiones.
Hoy era el día.
Cruzan sus miradas,
se dicen cosas con los ojos,
se aman con los ojos,
se acarician con los ojos,
se cogen de la mano
y se dan ese SI eterno,
ese compromiso de amor y lucha,
de apoyo, de complicidad,
de compañeros, de amantes
y de padres futuros.
Hasta que la muerte nos separe....
Suena aquella marcha nupcial tan anhelada
y salen de la iglesia,
Una sonrisa resplandece en sus caras,
decididos, valientes y enamorados.
Van a poder con todo
El mundo es ahora de ellos.
Hasta que la muerte los separe...