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martes, 15 de noviembre de 2011

Un día de lluvia


Ha sido hoy un día lluvioso, gris y con niebla, la temperatura ha bajado mucho, bueno, mucho no, en Canarias las temperaturas ya se sabe que son bastante suaves, pero quiero decir que ha bajado en comparación a días pasados.
Un día muy incomodo para estar en la carretera pero las tareas ya estaban programadas así y hay que hacerlas. Hubo varios accidentes que provocaron grandes colas en la autopista, lo de siempre, gente imprudente que sigue corriendo igual aunque las condiciones meteorológicas sean difíciles.
Hemos tenido que hacer hueco para que pasaran varias ambulancias, no he podido sustraerme a la impresión que producen éstas cosas, pensé en la familia que estaría tan tranquila en su casa. Recibirían una llamada que les cambiaría la vida.
No quería imaginar, me parece horrible.
Corren y corren, y una de esas carreras será la última.
Me gusta conducir y me gusta la independencia que me da el coche pero en momentos como éste me asusto y no puedo dejar de pensar que un día la mala noticia me la pueden dar a mi.
El día siguió así de negro y lluvioso, parece el preludio del invierno, no en vano el mes de diciembre está ahí mismo.
De nuevo las navidades, los diferentes aniversarios, los reyes, en fin, que se nos ha ido el año en un suspiro a pesar de tantas cosas que han pasado, tantas inquietudes producidas por la crisis, esa crisis que nos llevaremos a cuestas en el próximo año porque no va a querer despegarse de nosotros. Eso si, despediremos el año con un nuevo gobierno, Dios nos asista, esperemos que la suerte nos acompañe, para no ser agoreros quiero pensar que venga quien venga va a intentar hacerlo bien.
Y no me digan que soy una ilusa e ingenua, ya me lo digo yo.
Bueno, pues lo dicho, que el mes de diciembre con todo lo que encierra, me gusta y me disgusta, las dos cosas, y no se como conciliarlas, veremos como sale

8 comentarios:

Francisco Espada dijo...

La lluvia, tan imprescindible, es generosa con la vida, a pesar de los inconvenientes en el desarrollo de nuestro hacer diario y nuestras quejas; pero dado los acontecimientos y por aquello del refrán, mejor sería que tuviéramos un año de nieves, que dicen que son de bienes. El panorama futuro es más bien oscuro y ni el relevo en el gobierno podrá hacer milagros: que quien quiera que asuma el poder lo ejerza en favor de los más necesitados.

mari i jose dijo...

Querida amiga, gracias por estar siempre cerca...Hace días que no entro por estos lugares, ando como desconectándome un poco, pero nunca me olvido de las personas que como tú me ayudáis...Hoy hablandonos de la lluvia y de la época que se acerca me has hecho pensar...en mi hijo, con su carnet de conducir recien estrenado, en la Navidad que de nuevo se acerca, en la vida con todo lo que ella conlleva, en la maldita crisis...en fin, que me ha dado para meditar...Un beso enorme y a esperar que de nuevo salga el sol...Mari Carmen.

abu Su dijo...

hola Rita como andas, veo que la lluvia nos hace pensar a todos, vos esperando el invierno y nosotros con el verano casi que no da tregua con el calor, y diciembre aca tambien esta lleno de politica, pero seguimos con el mismo gobierno, esperemos que la cosa mejore, la crisis esta en todos los bolsillos, un beso Susana

emejota dijo...

Estoy contigo querida amiga, te siento tan cercana como la lluvia que también cayó por mis alrededores. Pero eso es la vida, aunque nunca nos lo explicaron bien, el arte de bracear en la incertidumbre. Beso.

La Gata Coqueta dijo...


Mi querida Rita, que envidia siento de esa agua que es una bendición para las plantas.

En las islas más occidentales siempre llueve más que en las orientales.

Estoy al tanto de los partes pero a Fuerteventuar llega muy contadas veces el agua al año, pero sí a cambio, en este momento que te estoy escribiendo el termometro marca 31 grados, la temperatura siempre es excepcional.

En cuanto a los accidentes, como estoy al lado de la general, muchas veces me quedo pasmada porque vienen a pasrlo lo mejor posible de vacaciones unos pocos días y entre la bebida y otras lides...ponen en riesgo su vida y la de los demás que no tienen culpa de absolutamente de nada que circulando tan tranquilos y les pueden cambiar la vida para siempre en un segundo.

Un abrazo dándote las gracias por pasar a regalarme una de tus sonrisas del alma.

María del Carmen

Dilaida dijo...

A mi me encantan los días de lluvia, siempre que no tenga que salir de casa, disfruto al verla caer tras los cristales, la mente siempre me lleva a la infancia, en la aldea y el sonido de la lluvia en el tejado.
Si que da miedo pensar en lo que pueda ocurrir por no tener prudencia en la carretera, yo todavía lo tengo muy reciente, hace dos meses y medio que enterramos a la hija de una prima, sólo tenía 21 años.
Bicos

Cantares dijo...

Ami me gustan los días de lluvia cuando los miro detrás de una ventana, antes ma gustaba mojarme.. con los años ya no
Las carreteras mojadas son todo un tema y hay personas que dejan su conciencia en casa.
Buenos Aires cuando llueve deja siempre varias víctimas de la imprudencia
Besos

Raul Rentero dijo...

siempre me tomo esos acontecimientos como preavisos
desde hace unos días, en que vi como delante mío varios coches trompeaban bajo la lluvia, le he tomado mucho respeto
con la lluvia pasa siempre lo mismo "con el primo del pueblo": se la echa de menos pero cuando llega enseguida nos cansamos de ella
un cordial saludo
Raúl