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sábado, 5 de noviembre de 2011

Cuando ella tenga su casita


Mira que bonito, cuando yo tenga mi casita...

Dijo mientras suspiraba, al pasar por los acogedores decorados de la tienda sueca. Cogida del brazo de su novio miraba arrobada los muebles. Era muy joven. Tenía ilusiones. Se imaginaba el futuro junto a ese hombre que la adoraba. Se veía así misma en una graciosa casita, imaginaba sus niños, imaginaba a ese hombre que adivinaba cariñoso y buen padre. Era joven y estaba enamorada.

Aquella abuelita que pasaba junto a ellos escuchó la frase, vio a la parejita enamorada y recordó....

Recordó cuando ella lo dijo. Hace tanto tiempo... Era tan joven. Deseaba también su casita, pensaba en los niños que tendría.

Siguió recordando...

Conoció aquel chico tan zalamero, tan.."déjame entrar". Era delgado, moreno, no muy alto, los rasgos finos, agradables, una nariz pequeña, un diente roto en una esquina que le daba un aire muy gracioso. Siempre bien vestido, traje y corbata como a ella le gustaba. Estaba siempre de buen humor. Bailaba, señor como bailaba, como sabía llevarla...

Y se enamoró. Se enamoró de aquellos ojos verdes-castaños, aquella mirada seductora, aquella risa espontanea, aquella seguridad que él tenía de haberla enamorado. Como la miraba...

Y vaya que si la enamoró. Y fue una apuesta.

El se lo confesó más tarde. Había sido una apuesta. Apostó que la conquistaba. La conquistó. Pero él fue el conquistador conquistado. El estaba feliz. Ella estaba feliz.

Luego se reían mientras se besaban. El destino, eso es, fue el destino que los unió para siempre. El dijo, te querré siempre, yo te encontré y tu me encontraste. Y también le dijo, te doy todo mi amor, toda mi vida, pues mi vida eres tu, lo serás ahora y en la vida eterna, pues Dios quiera que allá te siga amando también……

Y pasó el tiempo y tuvo su casita, sus niños. Caminaron. Tropezaron. Se cayeron, cayeron mucho pero se apoyaron y se levantaron. Siempre se quisieron.

La abuelita sonríe.

Que suerte he tenido. Ojalá que ellos la tengan también.






6 comentarios:

Ibadeth dijo...

Ojalà que la tenga. Se puede decir que el matrimonio es una apuesta, que lo es toda la vida... pero, si no se atreve uno a experimentar, nunca lo sabrà...

Dilaida dijo...

Deseo que si, que la tengan,que tengan mucha suerte. Porque el camino va a ser muy difícil y habrá muchos momentos en que piensen que lo mejor es tirar la toalla, y a lo mejor..., merece la pena no tirarla y seguir..., o todo lo contrario, cuanto antes la tiren mejor.
¡Quién sabe!.
Sólo lo sabrán al final del camino.
Bicos

Cassiopeia dijo...

La vida es una ruleta en la que o se gana o se pierde; pero hay que jugar. Espero que a la nueva parejita le baya bien.
Besos, Amiga!

emejota dijo...

Tan linda historia. Tendrán que practicar el arte de la persistencia, pero si estan dotados para ello seguro que lo conseguirán. Beso.

Cantares dijo...

Que la suerte los acompañe
Besos

Abuela Ciber dijo...

Es el deseo que impregna nuestra alma cuando vemos enamorados por el mundo!!!

Cariños mil