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viernes, 4 de marzo de 2011

Impresiones de mi viaje

No me resistí a la tentación de hacer una foto y probar esas exquisiteces, que buenas!!!!


Hay cosas que no por sabidas nos sorprenden menos, aunque también es verdad que una cosa es saberlas y otra muy diferente verlas con nuestros propios ojos, a nosotras, las madres, comprobar todo lo malo que hay ahí fuera para nuestros hijos nos duele y nos preocupa enormemente.

Un paseo por Madrid después de un periplo por otros lugares de la piel de la toro, una parada para un café a la espera de la llegada de unos amigos, calle Caballero de Gracia que por si alguien no lo sabe está muy céntrica, muy próxima al edificio de Telefónica y también muy próxima a la calle Montera que como todos sabemos es la calle donde se practica principalmente ese trabajo llamado el oficio más viejo, pero que yo añadiría el más desgraciado para esas pobres mujeres que en mayoría son muy jóvenes.

Me había sentado yo en una mesa junto a la ventana que daba a la calle, no pensé que en esa calle también vería éstas escenas. Ensimismada en mis pensamientos después de llamar a mis amigos y saber que todavía tardarían un poco, de pronto reparé en una jovencita que estaba parada delante de una de las puertas fronterizas, tonta de mi, tardé en comprender, el aspecto de ella no denunciaba su oficio, eso es lo que más me sorprendió, parecía una joven estudiante e incluso me recordaba a cualquiera de mis hijas o sobrinas.

Me preguntaba yo que hacía esa joven allí parada con el frío que hacía en ese momento, de pronto apareció un hombre con el cual yo no me hubiera tomado ni un café, tal era su aspecto, hablaron algo y ella emprendió la marcha delante de él que se mantenía bastante atrás, entró en una vivienda cercana y él después de mirar a su alrededor hizo lo propio. Luego vinieron dos jóvenes más que se apostaron allí de la misma manera. El tiempo que estuve allí fue suficiente para ver salir nuevamente a la anterior y cual no sería mi sorpresa cuando vi otro hombre que salió de no se donde a toda velocidad, se puso junto a ella y la pobre joven le puso con disimulo el dinero en su mano que él rápidamente guardó en el bolsillo.

Dirán ustedes que ésto no es novedoso, pero además de verlo en las películas yo no lo había visto de una forma tan real e inesperada, no me imaginaba que en esa calle vería esas cosas que además de sorprenderme me impresionó tanto por la juventud de las protagonistas y por la normalidad de su aspecto.

Se podría decir que es un dinero fácil pero yo no diría tanto, no creo que sea muy agradable lo que hacen y con quien lo hacen y menos todavía que tengan que entregar la mayor parte del dinero a esos hombres que supuestamente las protegen.

Pena, eso es lo que sentí por éstas criaturas.


8 comentarios:

Abuela Ciber dijo...

Horrible.
Pero real.

Recibe mi cariño y deseos de buen fin de semana.

Cantares dijo...

Si que es una pena que algunas mujeres pierdan la dignidad de esa manera, siempre espero que los gobiernos hagan algo, las eduquen, las ayuden no se qué, pero que dejen de ser una mercancía.
Besos

Francisco Espada dijo...

No habría prostitución sin clientela. Muchas veces cargan las gentes las tintas contra estas desgraciadas criaturas, sin reparar que en toda operación comercial hace falta quien compre a quien vende.
Lo peor de todo es las vejaciones por las que tienen que pasar, además de la repugnancia de viejos sádicos, borrachos y pervertidos. Sentir pena no llega a describir con precisión el desgarro por estas personas. Tal vez compasión, misericordia...

Antorelo dijo...

Es muy triste la situación que describes, pero real como la vida misma. ¿Tendrá esto alguna vez solución?
Un abrazo

Marucha dijo...

Carambas !!!!

que donde quiera se cocen habas !!!

recibe un gran abrazo de tu amiga marucha.

emejota dijo...

A este respecto siento igual. Ademas no lo entiendo, salvo que algunos seamos o sean de otro planeta. Un fuerte abrazo.

La Gata Coqueta dijo...

El sábado al llegar una de las primeras visitas me recordó si me había pasado algún contratiempo...

La realidad es que la semana pasada he viajado precisamente el fin de semana, siendo la causa que desestabilizó los días que tengo para continuar con mis pautas, motivo por el que no edite.

Una vez aclarada mi ausencia, no hay nada más gratificante como saber que se puede notar una pequeña ausencia en un espacio tan inmenso, es lo que me motiva a seguir adelante, cuando en ocasiones estoy muy limitada de tiempo y hago lo indecible para estar a vuestro lado porque siempre os llevo en el corazón como la joya más preciada.

Estos y otros detalles te hacen sentir como una flor al amanecer rodeada por la bruma de la ilusión.

Abrazando los sueños que visten de seda al brindar la mano de la amistad.

Besos de esta amiga que te estima y no te olvida!!

María del Carmen

PD/Esa calle ya es una belleza para lo que antes era...

Por desagradable que parezca, mientras el mundo siga siendo mundo siempre se daran las misma circunstancias, y que conste que hay detras uno que intenta ayudar y que se queda con casi todo lo recaudado, no lo quiero llamar por el nombre porque es fuerte...

Si me hubieses dicho algo yo vivo a dos pasos de la puerta del Sol y nos podiamos gaber conocido, ya que regresé para Fuerteventura el domingo pasado a la noche.

Chao!!

Cornelivs dijo...

Esta tarde medio me he podido escapar de mis ocupaciones, querida Rita, esto es terrible, casi tengo abandonado el blog y apenas tengo tiempo para nada. Hoy me paso por tu blog, estoy encantado de leerte de nuevo.

Feliz tarde de doming y un abrazo enorme.