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El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

jueves, 22 de julio de 2010

¿Queda mucho o poco tiempo?

Se detuvo delante de su armario para elegir un vestido acorde con el momento, iba a una misa por una compañera. El día anterior la habían llamado para informarle del lugar y hora, una semana antes había fallecido Luisa y ahora iban todas a oír esa misa por su alma.

Últimamente estas noticias la inquietaban, hasta hace un par de años iban a los entierros de compañeros y parientes mucho mayores que ella, pero ya no ocurría así, ahora eran todos personas de su misma edad o incluso más jóvenes, le daba un poco de repelús, ¿quien será el próximo? Se preguntaba, ¿seré yo?, podría ser, quien sabe........

Recordó a su madre cuando tenía la misma edad que ella, leía las esquelas que venían en el periódico buscando posibles amigos o conocidos, y siempre encontraba alguno.......

Pensó en como había comenzado a trabajar en aquella gran empresa, junto con ella muchas jóvenes de su misma edad, muchos empleados, todos jóvenes, trabajaron codo con codo, fueron una gran familia y como tal habían discordias, riñas y reconciliaciones.

Se casaron, tuvieron hijos y luego vinieron las jubilaciones, también muchas prejubilaciones que les hizo disfrutar de tiempo libre antes de lo previsto.

Y ahora se inicia la marcha, cada año se van dos o tres de sus compañer@s. Cuando se encuentran en los velatorios o misas se miran unos a otros, todos piensan lo mismo pero no dicen nada,si acaso se citan para hacer juntos una merienda o cena porque “hay que aprovechar el tiempo”, dicen, que “hay que vivir mientras se pueda, ya ves tu, quien se lo iba a decir, con lo bien que estaba, etcc...”

Luego pasan los días y ya no se acuerdan de sus buenos propósitos.

Entró en la iglesia, algunas compañeras habían llegado antes que ella, si, en éste caso solo compañeras, a las misas casi que no van los hombres, aparte que en aquel departamento habían más mujeres que hombres.

Vio pocas personas, las fue saludando una por una, “que tal como estas? La familia?” las preguntas las hace así sin comprometerse, no personaliza demasiado porque no sabe muy bien la trayectoria de la compañera, podría ser que su marido hubiera muerto o se hubieran separado, cualquiera sabe, y no es cuestión que todas le cuenten su vida en unos minutos. Empezó la misa y terminó sin que vinieran muchas más.

Y pensó;

¿Hemos venido pocos o ya somos pocos?

Sintió frío a pesar del calor del verano.

9 comentarios:

emejota dijo...

Resulta inevitable. Llevo un tiempo pensando en ir despidiendome poco a poco para que la parca no me pille desprevenida. En dejar mi pequeño "excremento mental" bien esparcido por medio del blog para que en algún sentido algo permanezca. Otras veces la depresión me cerca, me siento cansada y pienso que ya he acabado mi ciclo, que me puedo ir tranquila y que los demás se encarguen de la vida, o viceversa. Algunas otras pienso en disfrutar cada minuto como si fuera el último. Una querida prima mía, psiquiatra para mas señas, falleció de repente mientras dormía la siesta a los 57 años. Desde entonces me ronda su recuerdo. Un abrazo.

roxana dijo...

Y si es asi!!! entrada dura o muy realista!!!!!!!!!!!!!
A veces esos instantes de tanta lucidez no son muy positivos, mejor vivir sin tomar demasiado contacto con ciertas realidades! beso

Francisco Espada dijo...

Con el nacimiento, traemos el certificado de defunción con la fecha y circunstancias en blanco. Nada más firme, pero nada más olvidado, hasta que nos acercamos al brocal del pozo.
Ya dijo Jesús: "Estad alerta, pues no sabéis ni el día ni la hora..."

La Gata Coqueta dijo...

Una entrada cruda tal vez pero es la realidad de la vida que hay que tomarla como mejor se pueda y nada más.

Duele cuando se va viendo a los compañeros que se evaden al olvido eterno, pero allá nos encontraremos...

Un besito y hasta mañana.

Marí

Abuela Ciber dijo...

Realmente he dejado de pensar en el tiempo a por venir, vivo el presente y con eso me basta.

Recibe mi cariño con el deseo que tengas un buen fin de semana.

La Gata Coqueta dijo...

Vivir ilusionado
que bella locura

vivir sin ilusión
que atroz locura

despedirte la semana
que bendita locura

reunión y descanso
que sensata locura

caracolas y delfines
que armónica locura

seguir tus pasos
que acertada locura

María del Carmen

Maripaz Brugos dijo...

Que bien describes la situación del paso de los años.
Yo procuro vivir cada instante como si fuera el único, quizá sinó, me llenaria de angustia. Pero es inevitable por mucho que intentes no pensar en ello,dejar de plantearte lo efimera que es la vida y como nos vamos acercando a la meta.
Un abrazo querida Rita

Cris dijo...

Así es la vida, no hay vueltas. No sé si el estar "preparado" es mejor... Creo que lo mejor es disfrutar el presente, queriendo y valorando lo que tenemos, hasta el final... Un fuerte abrazo

Felipe dijo...

El mismo día que nacemos venimos acompañados con la muerte.Es así de duro,pero lo es.

La vida es un añadido que en cualquier momento puede dejar de existir.

Saludos