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El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

miércoles, 10 de febrero de 2010

Estaba cansada




Triste está mi alma hasta la muerte........Así se sintió ese día mientras paseaba por aquel camino bordeado de arboles que tanto le gustaba, muy abrigada porque la tarde caía y hacía frío, se encontró de pronto con su vida vacía, miró sus manos y vio que en ellas ya no retenía nada, todas las cosas de valor que un día retuvo habían desaparecido poco a poco y casi sin darse cuenta.
Pensó en sus padres, le parecía tan cercana la voz de su padre cuando la llamaba.......él tenía mucha paciencia, era su niña, la pequeña, la última, la mimaba sin malcriarla, ella lo respetaba pero lo adoraba, cuando regresaba a casa después del trabajo corría siempre a su encuentro para sentarse en sus rodillas y llenarlo de besos, cuando él le reñía ella bajaba su cabeza y se iba a su habitación, pronto iba él para hacerle un mimo. Lo perdió muy pronto, vivió solo el tiempo suficiente para conocer el nieto que ella le dio. Fue un golpe muy duro, el primero que le daba la vida, en la ignorancia de su juventud pensó que nunca lo superaría, no sabía que eso solo era el comienzo, que la vida le tenía reservadas más cosas, no sabía que la vida es eso, a ratos reír y a ratos llorar.
Más tarde se fue su madre, y así uno detrás de otro se fueron marchando todos, sus hijos volaron del nido. Ella vio su casa que antes estaba llena de bullicio, silenciosa y solitaria. No había trabajo, no habían ilusiones.
Ya nada la retenía aquí, le habían abandonado las fuerzas, estaba cansada, muy cansada, al mismo tiempo que contenta del deber cumplido. Sabía que muy pronto se marcharía, lo presentía y lo deseaba, su partida no estaba lejos, y se alegraba de ello.
Esa noche hacía mucho frío, no conseguía entrar en calor y decidió irse a la cama temprano, se abrigó con las mantas y pensó lo feliz que sería quedándose eternamente dormida, con ese pensamiento cerró sus ojos........
Al día siguiente después de mucho llamarla, sus hijos abrieron la puerta y la encontraron plácidamente dormida con una sonrisa en la boca, como si su última sensación hubiera sido de felicidad.