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El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

miércoles, 29 de abril de 2009

Liberemos a Susi

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Me permito añadir aquí un escrito de José Saramago, con el cual me siento muy identificada. Despúes de leerlo, si quereis, pinchar en el enlace adjunto para que podias uniros a la petición de liberación de Susi.


Febrero 19, 2009 by José Saramago


Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza. Esto en lo que tiene que ver con los zoológicos. Más deprimentes que esos parques, son los espectáculos de circo que consiguen la proeza de hacer ridículos los patéticos perros vestidos con faldas, las focas aplaudiendo con las aletas, los caballos empenachados, los macacos en bicicleta, los leones saltando arcos, las mulas entrenadas para perseguir figurantes vestidos de negro, los elefantes haciendo equilibrio sobre esferas de metal móviles. Que es divertido, a los niños les encanta, dicen los padres, quienes, para completa educación de sus vástagos, deberían llevarlos también a las sesiones de entrenamiento (¿o de tortura?) suportadas hasta la agonía por los pobres animales, víctimas inermes de la crueldad humana. Los padres también dicen que las visitas al zoológico son altamente instructivas. Tal vez lo hayan sido en el pasado, e incluso así lo dudo, pero hoy, gracias a los innúmeros documentales sobre la vida animal que las televisiones pasan a todas horas, si es educación lo que se pretende, ahí está a la espera.


Se podrá preguntar a propósito de qué viene esto, y responderé ya. En el zoológico de Barcelona hay una elefanta solitaria que se está muriendo de pena y de las enfermedades, principalmente infecciones intestinales, que más pronto o más tarde atacan a los animales privados de libertad. La pena que sufre, no es difícil imaginarlo, es consecuencia de la reciente muerte de otra elefanta que con la Susi (este es el nombre que le pusieron a la triste abandonada) compartía en un más que reducido espacio. El suelo que pisa es de cemento, lo peor para las sensibles patas de estos animales que tal vez tengan todavía en la memoria la blandura del suelo de las sabanas africanas. Sé que el mundo tiene problemas más graves que estar ahora preocupándonos con el bienestar de una elefanta, pero la buena reputación de que goza Barcelona comporta obligaciones, y ésta, aunque pueda parecer una exageración mía, es una de ellas. Cuidar a Susi, darle un fin de vida más digno que verla acantonada en un espacio reducidísimo y teniendo que pisar ese suelo del infierno que para ella es el cemento. ¿A quién debo apelar? A la dirección del zoológico? ¿Al ayuntamiento? ¿A la Generalitat? http://www.liberaasusi.org/firma.php

lunes, 27 de abril de 2009

¿Miramos a otro lado?



Cuando abrí este blog, lo hice con el propósito de reflejar aquí las peripecias de nosotros, los jubilados, durante las vacaciones que nos organiza el Inserso. Luego me fui interesando en otras cosas y al contactar con el calor de todos vosotros, aquellos que me visitan, me saludan y me comentan, me fui integrando en este cambio de impresiones de la red tan gratificante para mi.
Lo cierto es que en aquel momento pensaba solo en los ratos de ocio y vacaciones que tenemos los “mayorcitos”. Ahora he descubierto o más bien he sido consciente de otro aspecto de la jubilación. Me solidarizo con todos los que ya no disfrutan de estas vacaciones, nos disfrutan de independencia y tampoco autonomía, mucho menos de libertad. Me siento tan solidaria como me he sentido y me sentiré con todos los que sufren hambre y miseria en el mundo. Vuestros comentarios me han hecho pensar mucho.
Es sorprendente que, por desgracia, de 12 comentarios solo haya uno que cuente una experiencia agradable de este tipo.
Adrisol, en esa anterior entrada y en la primera que hice sobre este tema, nos cuenta su experiencia trabajando con ancianos, no puede ser más triste. Nuestra amiga Isa nos vuelve a completar su también triste experiencia contándonos otros detalles, si cabe, aún más tristes. El resto de comentarios me confirma que todos conocemos esta desgraciada realidad. Solo Isold nos cuenta de alguien que está feliz y de forma voluntaria en uno de estos centros, que por otra parte es, por supuesto, privado.
Me llama la atención que las experiencias de
Adrisol e Isa corresponden a dos países muy distantes entre si, la primera es en Argentina y la segunda en España. Yo, como botón de muestra, puedo añadir que en Italia he captado una situación similar.
Me hace pensar que, tal como nos dice
Sandra, Occidente se ha degenerado en su trato a los mayores, es cierto que los orientales respetan mucho más a los ancianos. Nosotros que presumimos de tener una sociedad civilizada, realmente y siempre hablando en términos generales, nos comportamos peor que los animales.
Hoy he tenido una pequeña experiencia en una sala de espera de consulta medica, que me ha hecho ver que, la tendencia de muchos humanos es, al comprobar la debilidad de un ser querido al cual deben cuidar, lo hacen, si, pero abusando de su superioridad e humillando a la otra persona, que bastante desgracia tiene con haber perdido su autonomía.
Es cierto que cuidar a un enfermo que ha perdido facultades físicas o psiquicas es muy duro, y si este enfermo es un anciano doblemente duro. LO SE. Pero ya que no pensamos en lo que le debemos, pensemos egoistamente y démonos cuenta de que ese será nuestro camino más tarde o más temprano. Arreglemos este asunto, cuando menos por interés propio.
Ahora se suele disculpar este abandono y dejación de responsabilidad, porque vivimos de otra manera, porque los hijos no tienen tiempo, porque se vive muy aprisa, porque las viviendas son pequeñas, y tantos otros porque, la lista sería muy larga. MENTIRA, eso son mentiras y disculpas, cuando se quiere a alguien se busca tiempo, se acomodan situaciones, lo cierto es que el amor a los ancianos NO EXISTE.


¿ Las residencias de ancianos son necesarias? No digo yo que no, hay situaciones muy diversas y muchos de esos ancianos probablemente querrán ir de forma voluntaria, creo que entre ellos me encuentro, pero hagámoslo bien, con normas, con vigilancia por parte de las autoridades y sobretodo por parte de los hijos. Que no se permita aparcar allí un anciano y olvidarse, que sea obligatorio ir a visitarles. Es que no solo hablo de abandono, estoy hablando de maltrato, de vejaciones. Por experiencia muy cercana se que la mayoría de estos centros no solo no ofrecen una vida lógica, no solo se les priva de todo los que les gusta, no solo viven privados de cariño, no solo se les obliga a unos horarios infames, unas duchas a las 6 o 7 de la mañana, te bañas si o si, también para comodidad del personal a casi todos los que llegan se les coloca un pañal para no tener que preocuparse en acompañarlos al servicio, también se les sienta en una silla de ruedas, también se les amarra a la cama para que no molesten, y todo esto hace que en poco tiempo su calidad de vida sea muy mala y por supuesto sus facultades mentales se deterioren considerablemente. Estos centros son un negocio muy mal regulado por unas leyes muy mal hechas. Pero lo más triste es que no deberían hacer falta leyes, esto debía estar regulado por nuestro corazón. Por supuesto que se que hay gente que no actúa así, y que hay centros, pocos y caros, que funcionan bien, pero desgraciadamente no es la mayoría.


¿ Y que hacemos? ¿Miramos a otro lado?


Hay miseria en el mundo, hay niños que no llegan a mayores por falta de alimento, hay ancianos abandonados y maltratados, hay animales también maltratados. ¿que le pasa al ser humano?


Simplente creo que hemos dejado de ser humanos.


martes, 21 de abril de 2009

La soledad de los Mayores 2ª parte



Amigos mios, perdonarme la insistencia pero este tema me parece muy doloroso, y nos es solo porque me encuentre cercana a esa situación, no solo es eso, es que no me puedo estar callada. Me ha impresionado mucho un comentario que me deja una amiga bloguera, Isa (alma negra) de su blog Ellos te necesitan, ella cuenta su experiencia y yo me tomo la libertad de ajuntarlo más abajo, ustedes juzguen. Yo tengo la impresión que las residencias se han convertido en el fin seguro(terrorífico fin) de todos nosotros, y eso no estaría mal si las cosas fueran de otra manera, esto es, que se respete a los mayores, que se les de una buena calidad de vida, que se les mantenga ocupados e útiles, que sus ratos de ocio estén llenos de aquello que ellos elijan y sobre todo, QUE SU FAMILIA LOS QUIERA. Que no se les aparque allí como si fueran objetos inútiles.Que se sientan queridos. Ciertamente estoy impresionada e indignada, no es que yo no sepa que esto ocurre, claro que lo sabemos, más bien lo suponemos, pero oírlo a una persona que lo ha vivido tan de cerca, es diferente, es indignante que este país trate tan mal a sus mayores. ¿Como se puede ser tan mala persona ? Les dejo con el comentario de Isa.


Hola Rita! Me gusta este tema, porque he trabajado en una residencia durante un tiempo y puedo hablar de lo que vi. Esta residencia era pública. Por la mañana cuando subía a la planta de arriba, el ascensor paraba en cada planta y, al hacerlo, 30 personas en ese piso sentadas en sus sillitas miraban para el ascensor para ver quién iba. Me dolía el alma verlo, porque se pasaban la mañana y la tarde sentados en ese lugar, mirando para el ascensor. Para evitar que sufran caídas y tener problemas...Cuando llegan a la residencia los sientan en sillas de rueda, aunque aún puedan andar por sí solos. Con lo que acaban por dejar de andar, aparecen las úlceras... Después se desorientan, por estar fuera de su ambiente y acaban con demencias y encamados. Y todos te hablan con emoción de sus familiares, contándote lo orgullosos que están de ellos. Pero después, si les preguntas si van a visitarles, te dicen la mayoría que no. Además, en las residencias privadas, hay mucha gente que ejerce el papel de enfermera siendo auxiliar para no tener que pagarle a un enfermero. Es lamentable todo lo que pasa. Pero la culpa es de los hijos. Son unos desagradecidos.

viernes, 17 de abril de 2009

La soledad de los mayores


El telediario, que siempre nos da buenas noticias, una vez más nos toca nuestras conciencias, algo que sucede una y otra vez. Las residencias de ancianos. La noticia estaba en Mallorca si no recuerdo mal, de nuevo una residencia intervenida por la policía, de nuevo unos ancianos sufriendo abusos, los sedaban, según parece, para que no molestaran, esto último lo pongo yo, porque.......¿para que los van a sedar sino? para que los dejen tranquilos, para que estén dormiditos, o sea que las residencias no son esos lugares donde se suponen que van a ser atendidos, a disfrutar de la charla de los compañeros, a tener actividades lúdicas que los mantengan sanos de cuerpo y de mente, no señor, van allí para ser apartados de la sociedad, para que no molesten y para esperar la muerte, que tal como me lo ponen mejor será que llegue pronto. Y no crean ustedes que son residencias baratas, ésta creo que era pública pero estas mismas cosas se dan también y mucho, en residencias caras.


Podríamos hablar mucho sobre la responsabilidad de los servicios sociales, de las fuerzas de seguridad, en fin, del Estado, porque si es una cosa que ocurre tanto, ya podrían y deberían vigilar un poco mejor. Pero no es eso lo que se me ocurre en este momento, que también, lo que pienso es que hay algo más profundo en todo esto.


¿Porque hay personas de las que trabajan en esos centros que pueden abusar de los mayores? Para mi es bien sencillo, los familiares y solo ellos son los que provocan o permiten que eso ocurra. Si los hijos o cualquier otro familiar cercano estuvieran pendientes de ellos, si los visitaran, si se interesaran por lo que ocurre allí dentro, creo que esos desalmados no se atreverían, pero es evidente que al abandonarlos de una forma tan descarada les están dando carta blanca para que hagan lo que quieran, esas personas que abusan, al ver que esos viejecitos no son queridos, saben que pueden hacer cualquier cosa sin que nadie pregunte o reclame.


No puedo evitar sentir nostalgia de otros tiempos, si, ya se, muchos dirán, "es que los mayores siempre creen que lo pasado fue mejor". Pues si, en estas cosas tengo que decir que si, el abuelo nunca estorbaba, siempre había un hueco para ellos, los niños se beneficiaban de esa presencia, de ese cariño y también ¿porque no?, de esas regañinas del abuelo. Por otra parte los abuelitos estaban con su familia hasta el final de su vida, creo que es lo mínimo que se puede dar a personas que te han dado la vida y han trabajado y sufrido tanto por sus hijos.


Muchos han dado muchisimo a sus nietos, los han cuidado, los van a recoger cada día al cole, solucionando un problema importante porque, los padres trabajan. Pues esos abuelos llega un día en que son retirados de la circulación porque dan muchos problemas y, claro, aparte de trabajar los hijos tienen que vivir, ¿como van a cuidar a un padre o madre postrados en una cama? Ya no se acuerdan de las malas noches de esa madre que los cuidó, de esas carreras al médico, de las veces que tuvieron que renunciar a una salida o unas vacaciones porque ellos estaban enfermos, de la preocupación porque se retrasan en la noche, no se acuerdan de nada.


No es que yo no entienda que hay casos extremos, que los hay, hijos que están lejos, que tienen pocas posibilidades económicas para pagar una cuidadora, lo entiendo, pero hay muchisimos casos de personas que pudiendo pagarles esa cuidadora, pudiendo tenerlos en casa para que no se vean privados de cariño y compañía, pudiendo hacerlo prefieren mandarlos a un lugar como estos y una vez allí se olvidan. Es por eso que ocurren estas cosas, porque realmente los abandonan, algo que ellos no hubieran hecho jamás con sus hijos, y que la mayoría fue esa generación que cuidó a sus padres con mucho sacrificio.

Los cambios son buenos siempre que sea para mejorar, hay muchos en este siglo y en el que pasó que me gustan mucho, pero nos estamos deshumanizando a pasos agigantados, y eso no me gusta, no lo quiero.
La foto que encabeza este escrito me parece entrañable, creo que es el modelo a seguir, se que hay muchos jóvenes que hacen una muy buena labor en este sentido, me siento confortada de sabiendo que no todo es malo, que hay gente comprometida con ésta causa pero sería estupendo que esa escena se viviera en familia.




domingo, 12 de abril de 2009

Nuestra mala memoria

Cuando rebasamos los 50 años nos empezamos a preocupar de nuestra memoria, comenzamos a notar que no nos acordamos de los nombres de las personas recientemente conocidas, tenemos que pensar un rato antes de recordar que hicimos el domingo pasado, no recordamos donde hemos puesto aquel libro que tanto nos gustó. Si dejamos las cosas en el sitio que han estado siempre, no hay problema, allí vamos de manera autómata a buscarlas pero....Ay de nosotros si las hemos cambiado de sitio!! Juraremos que no las hemos tocado y que alguien se las ha llevado, es nuestra memoria reciente la que falla, pero .......no nos preocupemos, no tenemos ninguna de esas enfermedades tan temidas, no, lo que ocurre es bien distinto. He leído un articulo que me ha tranquilizado mucho, se trata del profesor Umberto Veronesi, medico cirujano de Italia, que además trabaja incansablemente en la investigación del cáncer de mama. Este profesor tiene una sección en una revista italiana, en dicha revista contesta diversas dudas medicas de los usuarios. El tema me llamó la atención y lo leí. Curiosamente la respuesta que da el profesor coincide con lo que yo había pensado, en broma claro, pero.....resulta que no es broma, el profesor dice algo que yo intuía. Cuando alguien me toma el pelo por mi falta de memoria, mis hijos sobre todo, yo digo que no es la memoria lo que falla, es que en mi cabeza ya no caben tantas cosas. Mira por donde, yo tenía razón. Les cuento:


Una señora le pregunta al profesor:



Querido profesor, me ocurre con frecuencia que me encuentro con alguien en la calle y no recuerdo su nombre o de necesitar media hora para encontrar las llaves de casa. Yo me pregunto: ¿no será que estoy envejeciendo?

Querida amiga, nos lo preguntamos todos cuando nos ocurren estas cosas. Pero no debemos preocuparnos.
Simplemente, cuando van pasando los años, nuestro cerebro está en overbooking, esto es, tiene demasiados datos entre los cuales es difícil moverse. Una de las funciones del sueño es borrar los datos menos importantes, o de ordenar comprimiendo, o sea, archivandolos en una parte escondida de nuestro cerebro, de donde emergeran años después.
Pero solo una mínima parte de las informaciones es ordenada de esta manera, el espacio de memoria operativa del cerebro, igual que el del ordenador, se llena de mucha información, creándonos esos problemas que usted nos cuenta. Esto no significa que nuestro cerebro esté envejeciendo. Recientes estudios norteamericanos, han demostrado que el cerebro de una persona mayor no es rápido en las respuestas pero es más sabio porque tiene más información.

Hace unos años la Organización Mundial de la Salud, dirigió un estudio para valorar la capacidad intelectual de los mayores frente a los jóvenes, siendo el resultado que los mayores son más aventajados pero no más rápidos.
No se debe creer que el rendimiento de los mayores sea necesariamente escaso. Los empresarios mayores, por ejemplo, aun empleando más tiempo para tomar decisiones , demuestran una mayor competencia frente a los jovenes en el proceso desisorio.

Yo me he quedado más tranquila, ¿y ustedes que piensan?


miércoles, 1 de abril de 2009

El regreso a casa




Hola amigos todos!!!!! De nuevo en casa, que alegría da volver, nos vamos de vacaciones tan contentos y volvemos aun más contentos si cabe, aunque lo hayamos pasado bien, yo diría que doblemente contentos. Me encuentro con mi ciudad, con mi gente toda, con mis cosas, mi perro, mi gato y.......mi cama,¡ que gusto da volver a dormir en ella!, yo no se vosotros, pero yo la echo mucho de menos. También me da mucha alegría encontrar a mía amigos blogueros, también los he echado mucho de menos, me gusta encontrarles aquí de nuevo, por cierto, muchas a gracias a todos los que me han dejado sus saluditos en mi ausencia, los antiguos y los nuevos, un abrazo para todos.

Les cuento un poco las vacaciones, mis impresiones de Italia, realmente lo que cuenta es eso, las impresiones de Italia. Es un país que tiene tanto que ver, que no se ve en unas solas vacaciones, hacen falta unas cuantas para conocer un poco, yo he estado tantisimas veces y solo conozco eso, un poco, Roma, Sicilia, Garda, Florencia, ¡Uyyy Florencia! es inolvidable, Bolonia, Verona, Padua, Venecia, y aquí me paro, porque Venecia en mi opinión es punto y aparte, es la que más conozco porque está a 20 km de Padua que es el lugar donde resido en mis vacaciones, es muy fácil ir y pasar el día allí, viendo sus museos, sus iglesias, sus pequeñas islitas, sus calles estrechas, comprando en los incontables lugares para turistas, disfrutando de su gastronomía. Esta vez he estado también unos días en un hotel de Venecia, que si alguien está interesado le puedo dar el nombre, es un bonito hotel, muy bien situado y con un precio sorprendente. Añado aquí algunas fotos para que se animen, pero ojo amigos, Venecia en verano es otra cosa, la buena época para verla es la primavera, Marzo u Abril, buena temperatura para caminar, menos gente, mejores precios. En verano ya se sabe, mucha gente, mucho calor (en Italia ya sabemos que suben mucho las temperaturas) y todo muy caro.

Lo dicho, contenta de estar de nuevo aquí disfrutando de vuestra compañía, un beso para todos

Venecia


Venecia, la única



Una parte de Venecia fuera de la ruta de los turistas




Esto es Trieste y esta soy yo









La tumba del "Santo" como le llaman allí, San Antonio de Padua






La Universidad de Padua, la puerta que se en lo alto es el Aula Magna, donde impartió clases



Garibaldi


El rio Brenta en Padua, ahí estuve casi todo el tiempo