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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Noches de espera

Su hija que ya pasaba de los 20 años, le dijo adiós, se iba como muchos sábados, con sus amigos, eran más de las 11 de la noche cuando se fue y le dijo que volvería tarde. Para ella tarde podría ser las 4 o 5 de la mañana.
La madre se dispuso a dormir pues ya estaba acostumbrada, le había costado mucho pero lo lograba, sabía que estar despierta no cambiaría lo que tuviera que ocurrir y si no dormía, por la mañana estaría muy mal. A las 6 de la mañana vio la hora en su reloj luminoso y se sobresaltó, intentó seguir durmiendo, pensó que hoy vendría más tarde, pero no lo consiguió y visto que no dormía se levantó, se dirigió a la cocina para preparar un café. Se sentó en el salón con el café en la mano e intentó ver las noticias, y así fueron pasando los minutos hasta llegar a las 7 y media, en ese momento y ya muy preocupada pensando en el coche, la carretera, etc...decidió llamarla al móvil, sonaron muchas llamadas hasta que se desconectó, volvió a marcar y en este caso oyó la voz que le decía que el teléfono estaba desconectado.
Estaba muy asustada, no sabía que hacer, y así pasaron unos largos minutos que a ella le parecieron horas, entonces llegó un mensaje al móvil. “Estoy bien, en media hora estoy en casa”. Llegó a las 8.
Yo me hago muchas preguntas, hace tiempo que me las hago y no lo entiendo, procuro vivir aceptando esta nueva forma de vida pero sin entenderla. ¿se imaginan el susto de esta mujer? ¿se imaginan cuantos padres pasaran una y otra vez por estas pruebas? Sin contar los que viven una noche como ésta y luego la cruel realidad no es el regreso del hijo, es algo peor que eso.
En otros países de Europa no se vive así, no se hace esa vida nocturna con un regreso muy de mañana, eso es impensable, como impensable lo era en España no hace tantos años.
Cuando yo tenía esa edad, el regreso a casa era mucho antes de la hora en que hoy los jóvenes salen de fiesta, si, ya se que tengo bastantes años, pero no tantos como para que estas cosas hayan tenido un cambio tan abismal y tan negativo, porque no me negaran que ésta costumbre no favorece a nadie, ni siquiera a los jóvenes. No creo que para divertirse haga falta estar en la calle hasta esas horas de la mañana. Ni aquellas horas ni éstas, creo que puede haber un término medio.
Nuestros padres no vivían este calvario de preocupaciones, no se preocupaban por los coches, la droga y los miles de peligros que hoy acechan en la calle a nuestros hijos. Ser padre hoy es mucho más difícil que antes, entraña mucho sufrimiento y muchas malas noches. ¡¡Que costumbre tan odiosa ésta, la de salir a medianoche para regresar por la mañana!!!!
La madre de mi historia, que es muy real, pasó luego un mal domingo, además de sueño, no se sentía bien. Su hija se acostó y durmió plácidamente.
¿No hay en estas costumbres un poco de desconsideración y un mucho de egoísmo? ¿No deberían estos jóvenes con pretensiones de adultos esperar a vivir independientes para hacer vida de adultos sin alterar la vida de sus padres? ¿o yo soy muy exigente?

8 comentarios:

Marucha dijo...

Rita, tal vez depende de cada familia,de las reglas que existan.
Acá en México, también se ven casos así.
Pero en cada hogar es diferente.
Tengo una amiga,ya abuelita,y desde un principio puso reglas:dijo a los hijos ,
mientras vivan bajo el techo de los padres,seguirán las reglas de los padres.
No importa que trabajen,no importa que ya estén viejones.
Vives en mi casa...la respetas.
El hogar es de todos,las tristezas,los sustos,las angustias, repercuten en toda la familia.
Mi hijo ya merito cumple los 18, y hasta ahorita,gracias a Dios, no me llega despues de las 9 de la noche.
Sabe que me asustaría.
Y ya trabaja, y es tan buen hijo,pero a los hijos se les quiere,no se les chifla.
Eso es hacerles daño.
Recibe un beso desde México, y cuidate amiga.

Adrisol dijo...

si vivieras en argentina ya estarías loca!!!
aquí es un descontrol....
no es mi caso, ya que mis hijos son adultos,pero el 90% de los jóvenes hacen lo que quieren...
salen a las 21 hs aprox de su casa para hacer la previa antes del boliche..
la previa consiste en juntarse y tomar alcohol hasta las 2 de la madrugada,hora que recién abren los boliches......
allí, siguen tomando hasta las 7 u 8 de la mañana,dónde llegan quebrados a sus casas.
y eso que hay demasiada inseguridad,sino..
no sé cómo vivirán las madres esperando que aparezcan sus hijos!!!!
creo que ya no hay respeto, ni valores, ni principios morales..
se está desbarrancando de una manera aterradora y no te quiero hablar de la droga...

un abrazo,reina y gracias por traer estos temas tan importantes

Mª Teresa Alejandra Francesca dijo...

Rita, la verdad, ni lo de antes, pero creo que lo de ahora tampoco.

Qué mal lo pasaba, hasta que un día me dije, aquello que tenga que pasar ha de pasar, y ya ves por lo que tuve que pasar, valga la redundancia, menuda prueba... Me puso la vida, y pude superarla. Mi hijo una vez volvió a caminar más lento que todos nosotros, se fue lejos de mí, a Gerona, por ubicación el lugar más alejado de Salamanca, a princio iba y venía en coche, cuando venía de vacaciones a Salamanca, y opté por lo mismo, no pensar, y sabía que quizás conduciendo tuviese esos dolores horribles, que ahora parece ser... se han mitigado o bien se ha acostumbrado o no quiere preocuparme, y siempre me decía a mí misma, no sufras antes de tiempo, y desde entonces vivo más feliz, de lo contrario sufría: Antes, en el momento y luego, y con una vez más que suficiente, ¿no te parece?.

Me he levantado pronto, demasiado pronto, quizás a la tarde me eche un ratito.

un fuerte abrazo

Maite

Abuela Ciber dijo...

No no eres exigente, pienso igual que tú.

Pero creo que eso no sucede de golpe, no es que de un día para otro el adolescente cambie,

Es paulatino y si tiene esta libertad ahora es porque siempre se le dió .

Y si no sabe respetar es porque no sabe respetarse a si misma.

Claro que estoy de acuedo que los tiempos sin difíciles para los padres, pero tienen que entender que si no le dan tiempo a sus hijos.... luego es tarde.

Cariños

Amparo dijo...

ay que miedo me da cuando mi hija empiece a plntearme lo de salir de noche y lo de volver cuando le de la gana que? no quiero ni imaginarmelo, y mira que yo salia de noche pero eso de no tener hora para volver....

un besazo amigaaa

azul dijo...

Yo no creo que seas exigente....creo que hay que buscar el equilibrio...

Esta joven en cuanto se levante pedirá el desayuno, tener su ropa lista y planchada etc...y si no lo tiene se enfadará

Que menos que si no va a llegar la hora si sabe que su madre está despierta enviarle tambien un mensajito

Yo era de las que tenía que llegar a las 22 h, si llegaba 5 o 10 minutos más tarde joooooo depende el día ya había malas caras...y eso que yo era rebuenaaaaaaa eh jajaja

En fin...Rita que las cosas han cambiado mucho

Un beso

Dilaida dijo...

Comprendo todo lo que cuentas, porque alguna vez lo he vivido. Yo solía quedarme en el sofá hasta que volvían y una de mis hijas siempre llegaba tarde y yo me volvía loca. Sin embargo su hermano que ahora tiene 23 es muy responsable y avisa si no puede llegar a su hora.
Bicos

Cornelivs dijo...

Pienso exactamente igual que tu, de modo que ya somos dos exigentes.

Padres demasiado permisivos...!!!


Nuestros padres no nos querian menos de los que estos padrecillos modernos quieren a sus hijos.

Seguro.

Besos...!