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El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

jueves, 23 de julio de 2009

El respeto

La educación......cuantas cosas habría que decir sobre esto. En estos día, en que los acontecimientos habidos con adolescentes muy faltos de ella, de educación y valores, porque una cosa lleva a la otra, podríamos hablar hasta cansarnos, ¿Que ocurre entre nosotros, en nuestra sociedad, para que tantos padres lo hagan tan mal? No me vale aquello de la falta de tiempo, tengo ejemplos muy cercanos, por no hablar de mi misma, por los cuales esta teoría es echada por tierra.
Tampoco me vale que se achaque este fallo a la falta de recursos económicos por parte de los padres. No me vale seguramente, porque yo soy una “niña de la posguerra”, ¿ y que tiene que ver eso? Dirán algunos. Pues tiene que ver porque la sociedad en esa época tenía todas las carencias económicas que se pueden dar, el hecho de tenerlas no hacía ningún menoscabo en la educación de los hijos, los padres sabían, porque a su vez, sus padres se lo habían enseñado, como se educaba a los niños.
No era cuestión de carrera ni de posibilidades económicas, era cuestión de respeto, creo que esa es la palabra clave. Sabía el pobre y sabía el rico que, el respeto era imprescindible para “estar” en nuestra sociedad, una falta de respeto era motivo en tiempos pasados, de que los hombres se batieran en duelo, su honor era muy importante. No digo yo tanto, por supuesto, estamos en donde estamos, el mundo evoluciona, por suerte, pero.....¿porque está evolución nos ha llevado a no respetar, a no tener en cuenta a los demás? ¿porque se ha perdido el respeto a los mayores, a los profesores? ¿porque un padre no sabe que eso es lo primero que tiene que enseñar a su hijo?
Creo que si sabes enseñar respeto, sabes enseñar todo lo demás.
Muchos padres tienen miedo a sus hijos, tienen ese miedo que les produce la frase que dicen muchos de ellos, “pues me voy de casa”. Solución, les consienten todo. Luego no pueden con ellos, ya se han dado casos de padres que renuncian a la patria potestad en favor del Estado, que los eduque papá Estado, con el consiguiente gasto que sale de los bolsillos de todos, y con el consiguiente perjuicio de una persona que no va a saber nunca vivir en sociedad. Porque amigos míos, ya hay muchos hijos que pegan a sus padres, ¿ increíble verdad? Nunca pensé que algo así pudiera pasar.
Os traigo para acompañar este análisis sin pretensiones, más bien es el desahogo de una madre-abuela, algunas páginas de un librito que se llamaba Urbanidad, imprescindible en la escuela de mi niñez. Puliendo algunas cosas que ya no van con la época, por supuesto, tendríamos unas cuantas enseñanzas que no debieron olvidarse. También puede ser algo muy curioso y valioso para los coleccionistas de recuerdos.
Si pincháis en la imagen lo podréis ver ampliado.





domingo, 19 de julio de 2009

Estamos enojados por callar


Si, estamos enojados y tristes porque tenemos cosas pendientes.
Cosas pendientes de decir, cosas pendientes de hacer. Lo dejamos para después, ya lo haré, ya lo diré.
Hay personas que pueden vivir así eternamente, hay otras que no podemos. No podemos dejar pendiente aquello que tenemos que decirle a alguien, aquello muy desagradable de decir pero que al hacerlo, sean las consecuencias que sean, te dejan con una gran paz interior.
Te has pasado muchos días, semanas, meses e incluso en algunos casos años, sin decir que aquella acción o aquellas palabras te hicieron daño. Lo dejas pendiente y no haces nada por no hacer daño, pensando que puedes perdonar u olvidar, pero luego vienen otras acciones y o palabras que te vuelven a hacer daño, la bola se hace grande y termina ahogandote. Piensas que tienes que seguir perdonando, que aquella persona cambiará, pero no, lejos de cambiar empeora.
¿Y porque empeora? si ve que le estás perdonando, disculpando, olvidando. Realmente es que no ve nada de eso, la otra persona lo considera un signo de debilidad y se crece, la relación familiar, de amistad o pareja se deteriora y en algunos casos se rompe, solo por no hablar en su momento, por no decir que tu libertad empieza donde acaba la suya.
Cada día que lo aplazas lo llevas peor, sientes que no puedes estar con esa persona ni un minuto más, que tu libertad se coarta, que no disfrutas plenamente de tus horas, todo está limitado por el pensamiento de que debes hablar, expresar tu malestar y hacerte oír como persona libre.
El día que por fin te decides a hacerlo, casi siempre es demasiado tarde para hacerte comprender, es muy tarde porque tienes que decir, HASTA AQUI HEMOS LLEGADO, y eso es muy mal recibido, el hecho de haber callado tanto tiempo hace que piensen que eres injusto y que están actuando bien.
Quizá si estén actuando bien de acuerdo con sus convicciones o su forma de ser, solo que se han olvidado que tu también tienes opinión, sobre todo cuando sus acciones te afectan.
"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", es un refrán muy sabio, todo lo que se deja pendiente se suele estropear. También hay otro refrán que dice "Más vale ponerse una vez colorado que toda la vida amarillo".
Cuesta, cuesta mucho decidirse. Pensamos que haremos daño, que se enfadarán con nosotros, que la relación se acabe. Y digo yo, ¿para que queremos una persona, amiga, familia o pareja, que no nos respeta, que no nos entiende cuando le expresamos nuestro disgusto?


lunes, 13 de julio de 2009

¿Si ellos pueden porque nosotros no?

Cuando veo estas cosas me hago la misma pregunta, si ellos que supuestamente no razonan pueden llevarse así de bien, ¿porque los humanos no? ¿va a ser que ellos son más humanos?
Me inclino por ésto último, sobretodo cuando veo las escenas que nos pone el telediario estos días, de los sanfermines, está claro, los animales tienen mejores sentimientos que los humanos.

En cualquier caso, esto es precioso.































viernes, 10 de julio de 2009

¿Que pasa después de los 50?

Se me ocurre algo refrescante y desenfadado para el fin de semana, con este calor hasta las neuronas se echan la siesta.
¿Que nos pasa después de los 50? Que conste que yo ya estoy muuuuuucho más allá pero no tengo la solución.


Uff!!!!! Que tema, verdad? mira que es difícil. Nuestros padres lo tenían más fácil, "hasta que la muerte nos separe", o sea, te guste o no te guste eso es lo que tienes y.....pensándolo bien, ¡cuantos quebraderos de cabeza se quitaban de encima!
Si eres separado no te resignas a estar solo, cuando pasa un cierto tiempo te pica la curiosidad, te pesa la soledad, te aburres y .......zasss!!!! te decides a iniciar algo pero.......ya te has acostumbrado a lo bueno, porque no me negaran que también tiene cosas buenas, ¿quizá más buenas que malas?. Eso de la soledad nos asalta a ratos, con salir a la calle y buscar a tus amistades se arregla el problema. Siguiendo con lo anterior, te has acostumbrado a lo bueno y cuando llega alguien a compartir......TODO, incluido el mando de la tele, pues.....como que no te gusta. Claro que no, perderás de nuevo esa calidad de vida que tanto te costó reconquistar, te entra el pánico y..... sales corriendo.
Si eres viudo, eso es otra cosa. Antes, de nuevo en la época de nuestros padres, el viudo o viuda se resignaba, no, más bien la viuda se resignaba (¿quien cargaba con viuda e hijos?), el viudo no, prontamente buscaba solución a su viudedad. Ahora es un poco distinto, viudos sigue habiendo pocos( los hombres se cuidan menos que las mujeres, como siempre y se mueren antes, que espabilen y lo cambien si no les gusta), la viuda cuando pasa un cierto tiempo, también intenta seguir viviendo y sale, conoce gente, le gusta alguien, inicia una relación pero......volvemos al punto anterior, nos hemos acostumbrado a no compartir NADA, somos libres y el precio de estar acompañados es muy alto.
Allora? Cosa facciamo? Como dirían los italianos. ¿Como manejamos esto para ser relativamente "felices" y no sentirnos solos y abandonados?, claro está, sin pagar réditos. Parece una frivolidad pero no lo es, es una sinceridad. Estamos dispuestos a querer a alguien, a preocuparnos por él/ella, a ser
cariños@s, etc.....pero la cosa se complica cuando se plantea una convivencia. Cuando éramos jovencitos nos lanzabamos al matrimonio tan alegremente, no nos pareció un sacrificio, ni mucho menos. ¿Que cosa ocurre ahora para que nos de terror esa nueva y supuesta situación?
Realmente lo que buscamos es bien sencillo, querer a alguien y que nos quieran. Una cosa tan simple se convierte en algo imposible.¿ Será egoísmo? Será miedo a que nos hagan daño? No lo se, pero si se que es complicado. Y de tan complicado que es renunciamos a seguir pensando que puede llegar la persona adecuada, esa persona que tenga una total afinidad con nosotros como para que sus deseos y expectativas sean idénticas a las nuestras. No.¿ verdad? eso no existe. Le decía una amiga a la otra, que había dejado una cierta relación con alguien porque "no era la persona adecuada". Contesta la amiga muy acertadamente, "la persona adecuada no existe".
No se me ocurre la solución ¿y a vosotros amigos bloggeros? ¿que os parece?

miércoles, 8 de julio de 2009

¿Agradecidos o egoistas?



Me han enviado uno de esos pps que se inicia diciendo que debemos ser agradecidos con lo que Dios nos da cada día. Esto es, la comida, la salud, el vestido, el trabajo, la casa, etc.....
Esto en si mismo me parece bien aunque son cosas que todos sabemos. Yo soy enemiga de estos pps, que con el debido respeto, solo pretenden originar cadenas, a las cuales yo me niego. Estaría bien como digo, pero no lo está en mi opinión porque a continuación comienzan a pasar ante tus ojos las peores imágenes de la hambruna en todo el mundo.
Y no es que utilicen esas imágenes para pedir que te solidarices y que ayudes a que esa situación termine, no, no es así en ningún momento. Lo que hacen es utilizarlas como elemento de comparación, esto es, mira lo que ocurre en el mundo y alegrate de haber nacido en otro país, cuida lo que tienes y disfrutalo porque ellos no lo tienen. ¿será una terapia para ser más felices mientras otros no comen?
Esto me lleva a la reflexión siguiente. Muchas personas necesitan ver las desgracias ajenas para sentirse bien con su vida. Me parece muy triste que la felicidad de algunos dependa de la desgracia de otros.
Vemos en el telediario todos los días, los diferentes desastres del mundo. Hay quien no lo soporta y cambia de canal, pero por supuesto no tiene tiempo para plantearse si podría hacer algo, solamente se dice a si mismo que es muy feliz con su vida y que lo tiene todo. Otros simplemente se alegran de no estar allí, no piensan nada más. Y otros tampoco soportan verlo pero piensan de que manera podría ayudar. Por supuesto no ayuda nada que nos dediquemos a dar gracias por lo que tenemos nosotros, mientras seguimos contemplando las desgracias de los demás.
Yo personalmente daré gracias por lo que tenemos todos, cuando realmente seamos TODOS. De momento solo doy gracias porque haya gente en el mundo que está echando, no una mano, sino dos.

P.D. En el día siguiente de este escrito, leo un comentario de Troba, donde incorpora una frase de Manuel Scorza, este poeta peruano y exiliado por la dictadura de de aquella época. La frase es muy importante de recordar, yo la añado aquí porque creo que refleja muy bien el sentir de muchas personas comprometidas con ésta causa.
Mientras alguien mire el pan con envidia, mi corazón no sonreirá

lunes, 6 de julio de 2009

Mi pueblo

Mi pueblo ahora está en su mejor momento, hace mucho sol, cosa que le gusta a mucha gente, y el calor no nos agobia nada, como corresponde al norte de la isla, de hecho mucha gente viene a esta zona de la isla a pasar los meses de verano. Acabo de hacer unas fotos que quiero compartir con todos. Las primeras las hice en Las Cañadas del Teide que también está en el norte. Espero que les guste y se animen a venir en unas vacaciones.





Esto es el Parador de Las Cañadas, se ve un poco en la esquina de la foto, El Teide se lleva todo el protagonismo, como es lógico.









Seguimos en Las Cañadas













En Las Cañadas, esa cosa en el margen de la carretera soy yo.










Y esta es Iglesia de Santa Catalina, ya en mi pueblo


















Una calle junto a la Iglesia, muy cerca de mi casa













Una calle muy bonita junto al parque






El Parque Hamilton
















Otra foto de la Iglesia de Santa Catalina













Una vista del Teide desde la carretera







Y esta es la Plaza del Cristo de Tacoronte, al cual se le tiene mucha devoción, aquí se baila en las fiestas.

domingo, 5 de julio de 2009

Vean el vídeo, es precioso!!!!

Me han enviado este vídeo y me he quedado maravillada. No puedo por menos que compartirlo, es digno de ver. Yo sé que el perro y el gato se pueden llevar muy bien, yo tengo una parejita en casa que lo demuestra, pero este vídeo es......algo más, vean vean

sábado, 4 de julio de 2009

Dar sin recibir

¿Hasta donde puede llegar la paciencia del ser humano? ¿Hasta donde por amor se pueden soportar tantas y tantas cosas? Y no hablo de un solo amor, aquel que conocemos por los poetas tales como Gustavo Adolfo Bécquer, que por cierto es uno de mis preferidos, perdonen pero soy muy antigua y era el poeta por antonomasia de mis años mozos. Hablo además del amor a los hijos, a los amigos y a la familia en general, por no hablar del amor a toda la humanidad, que no debemos olvidar.
Soportamos que los amigos nos utilicen cuando les conviene, soportamos que algunos miembros de la familia hagan lo mismo. Seguimos ahí porque pensamos que en el fondo nos quieren y sobretodo porque les queremos.
En el fondo. ¿que tan profundo es ese fondo que les permite hacernos tanto daño ignorándonos?
Porque realmente lo que ocurre es que no nos tienen en cuenta hasta que les hace falta algo.
Quizá se digan a si mismo que tienen toda la razón, que ellos no tienen tiempo, que están muy ocupados, que este no es el momento. Y mientras tanto tiran de ti, como si tu fueras una alfombra que está ahí para ser pisada y utilizada. Tu no tienes derechos ni vida propia. Estás a su servicio.
Pero.....¡Ah! Si te rebelas y pretendes hacer valer tus derechos, serás el malo de la película, no los quieres, no te sacrificas, eres un egoísta.
Creo que el ser humano ha llegado al colmo del egoísmo, y es un egoísmo muy particular y no reconocido por ellos mismos, piensan que su supervivencia está por encima de TODO, llámese amigos, familia o humanidad, siempre hay una disculpa para no pensar en los demás, se justifican plenamente pensando que, “bastante tienen con lo suyo” o “realmente me porto bien, que más quiere que haga?”
Y mientras tanto la otra persona va dándolo todo sin recibir nada a cambio, y esto se va convirtiendo en una obligación. Cuando esa supuesta obligación es quebrantada......entonces si que se fijarán en ti para decir “ ¿y a este que le pasa ahora? Hay que ver que egoísta es”.

Vivir para ver.
Pienso que, cuando llega ese momento, debemos empezar a ser tan egoísta como ellos en defensa propia.
Y para quitar hierro a esto diré que no toda la gente es así, realmente son los menos, son esos vampiros emocionales de los que hablé una vez, pero ya se sabe, lo malo se destaca mucho.

miércoles, 1 de julio de 2009

Hasta que la muerte nos separe





Aquel día ella lo vio partir, iba en pos de una esperanza, rumbo a aquel lugar que prometía la salud y la vida, sin fuerzas para andar, doblado por el dolor, apoyado en su hijo que lo conducía con amor. Ella se quedó allí, esperando. Esperaba aquella buena noticia, la noticia que hiciera que sus días volvieran a ser como antes, con la rutina, ¿y porque no? Con el aburrimiento de cada día, esa aburrimiento que ahora echaba de menos, lo mismo que lo echaba de menos a él.
Se decía a si misma que todo iría bien, “que tontería, que cosas pienso, no, no puede ser. Realmente es que soy una histérica”
Pronto la realidad se mostró con toda su crudeza, no habría una buena noticia, realmente no podía ser peor. Ella corrió a su encuentro, debía estar allí, eran sus últimos días.
Y de nuevo lo vio partir, esta vez iba muy lejos, esta vez no llevaba compañía, ese viaje lo debía hacer solo, pero ellos estaban allí para abrazarlo mientras partía, y él les dijo adiós con su mirada y su silencio.
Ella se quedó mirando su sillón. Ya no lo vería allí en las tardes de domingo viendo el partido, mientras ella le preparaba un café o una cerveza con aceitunas. Ya no tendría la casa llena de periódicos. Ya no volvería a tener flores todos los domingos. Ya él no le llevaría el café a la cama, ni tendrían esas vacaciones en la playa que a él tanto le gustaban. Ella se quedó sola para siempre. Ella lo echaba de menos.