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viernes, 8 de mayo de 2009

Historia de un amor



Historia de un amor es el titulo de una vieja canción que decía así;


Ya no estás más a mi lado, corazón.
En el alma sólo tengo soledad.
Y si ya no puedo verte,
¿Por qué Dios me hizo quererte?
¿Para hacerme sufrir más?


También es una historia de amor la que relato a continuación, la historia de una vieja amiga.



Ella era muy joven, el también lo era, fue un amor a primera vista. Se entendieron al instante, se juraron amor eterno, se casaron bajo la luna, no necesitaron cura ni juzgado ni testigos, solo ellos lo sabían, eran felices con su secreto. Luego, años de noviazgo, él tenía que cumplir con la patria, con el ejercito, tenia que situarse en la vida, debía mantener su hogar, ella quería trabajar también, colaborar en el sustento de la casa, su madre, muy adelantada a su tiempo, se lo había inculcado, “tienes que trabajar, tienes que mantenerte”, ella obediente, deseaba hacerlo. Y lo consiguió, ambos consiguieron su objetivo y años después se casaron ante los hombres e iniciaron su andadura.
Fueron años duros y difíciles pero también de prosperidad, el boom de los 60, costaba salir adelante pero salieron. Vinieron los hijos con sus alegrías, vinieron las penas, los momentos duros que hicieron tambalear la pareja, pero no, no fracasaron, él era un gran hombre y ella una mujer valiente. Supieron pasar por encima de todo eso, su amor supo nadar entre la tormenta. Y así pasaron los años. Cuando empezaban a peinar canas, cuando navegaban en aguas tranquilas, cuando ya pensaban en el regalo de los nietos que pronto vendrían........ahí se acabó todo, él se fue a ese viaje sin retorno, ese viaje que hacemos casi siempre solos, casi sin avisar, sin decir adiós. Ella se quedó huérfana de nuevo, con una orfandad solo entendida por unos pocos. Hubiera querido morir, pero no, su coraje, que él conocía y en el cual confiaba, sin decirlo, para que viviera y así terminara la tarea iniciada por los dos, ese coraje le hizo vivir y así no traicionar la confianza que él le tuvo.
Pasaron los años, casi tiene su tarea terminada. Llegaron los nietos, esos nietos que él nunca conoció, ella desearía creer en el más allá, pensar que él en alguna parte puede ver esos nietos, puede gozar de esos hijos realizados, y también pueda ver que ella, aunque peinando muchas canas, sigue viva, que no desprecia la oportunidad de vivir, que se alegra cada día de ver amanecer.
Y es que la vida nos da y nos quita. Pensamos que aquello que tenemos, aquello que nos hace felices, lo tendremos siempre, y no es así, nada es definitivo, debemos estar preparados para perder y seguir adelante, comprender que durante nuestra vida vivimos etapas, y en esas etapas disfrutamos de unas personas y cosas que luego se van de nuestra vida de una manera o de otra, el hecho de que se acabe una etapa no significa que tengamos que quedarnos inmóviles sin agradecer y disfrutar lo que viene después. Es inevitable que lloremos las pérdidas, seriamos insensibles si eso no fuera así, pero después del llanto debemos continuar, eso si, disfrutando de los bellos recuerdos, dejando un hueco en nuestro corazón para todo aquello que amamos.

5 comentarios:

abu Su dijo...

hermosa la historia, siempre hay un lugar en el corazon para los que queremos por más que no esten. Susana

Adrisol dijo...

que profunda tu entrada!!!!
claro que vamos a sufrir con una pérdida, pero hay que levantarse y seguir adelante, siempre, siempre......
gracias, reina, por compartir algo tan bello.

beso y buen finde

the ghost ♥♥♥ dijo...

hay mucha verdad en tus palabras. la vida da y quita. nos lleva o nos quedamos.
te dejo un saludo desde chascomus.

Dilaida dijo...

Preciosa historia.
Bicos

Marener dijo...

siempre fuiste la razon de mi existir
bella cancion, Saludos he visto este blog, lo conoci mediante el blog de la abuleita bloguera que ya no esta, entre a otro y llegue a este me gusta mucho, mucho, muy linda sus entradas, seguire leyendola
Que Dios la bendiga mucho :)
Marener una italo cubana :)