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viernes, 17 de abril de 2009

La soledad de los mayores


El telediario, que siempre nos da buenas noticias, una vez más nos toca nuestras conciencias, algo que sucede una y otra vez. Las residencias de ancianos. La noticia estaba en Mallorca si no recuerdo mal, de nuevo una residencia intervenida por la policía, de nuevo unos ancianos sufriendo abusos, los sedaban, según parece, para que no molestaran, esto último lo pongo yo, porque.......¿para que los van a sedar sino? para que los dejen tranquilos, para que estén dormiditos, o sea que las residencias no son esos lugares donde se suponen que van a ser atendidos, a disfrutar de la charla de los compañeros, a tener actividades lúdicas que los mantengan sanos de cuerpo y de mente, no señor, van allí para ser apartados de la sociedad, para que no molesten y para esperar la muerte, que tal como me lo ponen mejor será que llegue pronto. Y no crean ustedes que son residencias baratas, ésta creo que era pública pero estas mismas cosas se dan también y mucho, en residencias caras.


Podríamos hablar mucho sobre la responsabilidad de los servicios sociales, de las fuerzas de seguridad, en fin, del Estado, porque si es una cosa que ocurre tanto, ya podrían y deberían vigilar un poco mejor. Pero no es eso lo que se me ocurre en este momento, que también, lo que pienso es que hay algo más profundo en todo esto.


¿Porque hay personas de las que trabajan en esos centros que pueden abusar de los mayores? Para mi es bien sencillo, los familiares y solo ellos son los que provocan o permiten que eso ocurra. Si los hijos o cualquier otro familiar cercano estuvieran pendientes de ellos, si los visitaran, si se interesaran por lo que ocurre allí dentro, creo que esos desalmados no se atreverían, pero es evidente que al abandonarlos de una forma tan descarada les están dando carta blanca para que hagan lo que quieran, esas personas que abusan, al ver que esos viejecitos no son queridos, saben que pueden hacer cualquier cosa sin que nadie pregunte o reclame.


No puedo evitar sentir nostalgia de otros tiempos, si, ya se, muchos dirán, "es que los mayores siempre creen que lo pasado fue mejor". Pues si, en estas cosas tengo que decir que si, el abuelo nunca estorbaba, siempre había un hueco para ellos, los niños se beneficiaban de esa presencia, de ese cariño y también ¿porque no?, de esas regañinas del abuelo. Por otra parte los abuelitos estaban con su familia hasta el final de su vida, creo que es lo mínimo que se puede dar a personas que te han dado la vida y han trabajado y sufrido tanto por sus hijos.


Muchos han dado muchisimo a sus nietos, los han cuidado, los van a recoger cada día al cole, solucionando un problema importante porque, los padres trabajan. Pues esos abuelos llega un día en que son retirados de la circulación porque dan muchos problemas y, claro, aparte de trabajar los hijos tienen que vivir, ¿como van a cuidar a un padre o madre postrados en una cama? Ya no se acuerdan de las malas noches de esa madre que los cuidó, de esas carreras al médico, de las veces que tuvieron que renunciar a una salida o unas vacaciones porque ellos estaban enfermos, de la preocupación porque se retrasan en la noche, no se acuerdan de nada.


No es que yo no entienda que hay casos extremos, que los hay, hijos que están lejos, que tienen pocas posibilidades económicas para pagar una cuidadora, lo entiendo, pero hay muchisimos casos de personas que pudiendo pagarles esa cuidadora, pudiendo tenerlos en casa para que no se vean privados de cariño y compañía, pudiendo hacerlo prefieren mandarlos a un lugar como estos y una vez allí se olvidan. Es por eso que ocurren estas cosas, porque realmente los abandonan, algo que ellos no hubieran hecho jamás con sus hijos, y que la mayoría fue esa generación que cuidó a sus padres con mucho sacrificio.

Los cambios son buenos siempre que sea para mejorar, hay muchos en este siglo y en el que pasó que me gustan mucho, pero nos estamos deshumanizando a pasos agigantados, y eso no me gusta, no lo quiero.
La foto que encabeza este escrito me parece entrañable, creo que es el modelo a seguir, se que hay muchos jóvenes que hacen una muy buena labor en este sentido, me siento confortada de sabiendo que no todo es malo, que hay gente comprometida con ésta causa pero sería estupendo que esa escena se viviera en familia.




9 comentarios:

Laury dijo...

QUE PENA ABANDONEN A NUESTROS ABUELITOS A SU SUERTE, LINDA ENTRADA,TE DEJO UN BESITO Y CUIDATE MUCHO BUENAS NOCHES, LAURY

Adrisol dijo...

hola rita!!!!!!

cuánta razón tienes con esta entrada!!!
no voy a agregar nada que tú no hayas dicho............
aquí pasa lo mismo o peor, porque los hogares de ancianos son de peor calidad que en cualquier otra parte.
me tocó trabajar como voluntaria en un hogar de ancianas municipal y no sábes todo lo que viví........
muy pocos familiares iban a visitar a las abuelas internadas, con una sola enfermera para toda la sala.
me esperaban a la mañana temprano para tomar mate y se peleaban para que vaya primero con una o con otra!!!
es tristísimo ver cómo, después de dar una vida para la familia, nadie tiene un rato de tiempo para dedicarle.......
muy interesante tu entrada, amiga.
felicitaciones, aunque duelan estas cosas hay que saberlas!!!!
un abrazo, reina

Cornelivs dijo...

Coincido contigo, querida amiga. En general, es como tu dices.

Un abrazo.

Lau dijo...

Ay Rita, a mi me apena tanto ver como se van perdiendo las cosas mas importantes, como lo son el afecto, el respeto y la memoria. Mas allá de los casos puntuales de gente que está lejos (aunque de todos modos se los podrían llevar mas cerca), no creo que tenga justificación. Yo no dejo sola ni a su suerte a mi perrita, no puedo ni imaginar la posibilidad de dejar a quienes han dado todo lo que han podido por nosotros. Que te parece que pueden hacer los empleados (igual no lo justifico de ningun modo), si ni su familia se ocupa, no es necesario nada en especial, solo visitarlos, estar un ratito con ellos, ver cual es el entorno, es muy poquito para quienes nos han dado la vida. Besitos amiga, te quiero!

abu Su dijo...

Rita es doloroso, pero real, cuando estudiaba al hacer el trabajo de estos lugares, eran para llorar y conclui el trabajo diciendo"ESTOS LUGARES SON UN NEGOCIO PARA LOS DUEÑOS DE LOS MISMOS Y UN TRANQUILIZANTE PARA LA FAMILIA". Son dejados como un paquete en el deposito de una terminal, lastima que muchos de ellos salen de alli en un cajon por la tristeza que tienen, se los saca de sus casas, pierden parte de sus vidas y de sus historias,pero eso no es comprendido por la familia, pierden todos sus derechos, en España hay una asociación que habla de los derechos de los adultos, en la proxima te la paso. O lee sobre ellos en CUANDO SEA VIEJO. Un beso Susana

Isold(tamboni) dijo...

Pues sí, es muy triste tener que terminar esos sitios tan frios, sin el calor de tu familia, por la que luchaste toda la vida.Pero si por lo menos tienes suerte que te caiga un centro, donde se cumplan las normativas te puedes dar con un canto en los dientes.

Un beso.

Chela dijo...

Con residencia o sin residencia, siempre, siempre, los hijos deben de estar pendientes cuando los padres no se valen por si mismos, para darles cariño y para supervisar en todo momento los cuidados que les pueden prodigar terceras personas, bien en el propio domicilio o en residencias, estén donde estén hay que preocuparse.

Bien por esta página, Rita. Un abrazo.

alma negra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
alma negra dijo...

Hola Rita! Me gusta este tema, porque he trabajado en una residencia durante un tiempo y puedo hablar de lo que ví. Esta residencia era pública. Por la mañana cuando subía a la planta de arriba, el ascensor paraba en cada planta y, al hacerlo, 30 personas en ese piso sentadas en sus sillitas miraban para el ascensor para ver quién iba. Me dolía el alma verlo, porque se pasaban la mañana y la tarde sentados en ese lugar, mirando para el ascensor. Para evitar que sufran caídas y tener problemas...Cuando llegan a la residencia los sientan en sillas de rueda, aunque aún puedan andar por sí solos. Con lo que acaban por dejar de andar, aparecen las úlceras... Después se desorientan, por estar fuera de su ambiente y acaban con demencias y encamados. Y todos te hablan con emoción de sus familiares, contándote lo orgullosos que están de ellos. Pero después, si les preguntas si van a visitarles, te dicen la mayoría que no. Además, en las residencias privadas, hay mucha gente que ejerce el papel de enfermera siendo auxiliar para no tener que pagarle a un enfermero. Es lamentable todo lo que pasa. Pero la culpa es de los hijos. Son unos desagradecidos.