Entrada destacada

El silencio de Recemunde

Silencio... oir el silencio, sentirlo... como lo sintieron nuestros padres, nuestros abuelos... aquel silencio que arrulla, ...

martes, 13 de enero de 2009

¿Que es más fácil, amar u odiar?

http://

Hoy de pronto me he dado cuenta de lo difícil que es amar, cualquier amor, nuestros padres, nuestros hijos, nuestros amigos y también, como no y muy especialmente nuestra pareja de camino y de vida.¿ Porque es tan difícil amar ? ¿Porque duele tanto? Son preguntas difíciles pero de pronto también hoy veo su repuesta. Realmente no es que sea difícil, si que amamos, ese sentimiento surge fácilmente, es bonito, nos proporciona bienestar, alegría, nos sentimos bien con nosotros mismos y con los demás. Lo que es difícil es complementar ese amor con nuestras características propias, nuestras exigencias y nuestro egoísmo.
Nacimos queriendo a nuestros padres, no nos tuvimos que esforzar, pero no nos comprendían o eso pensábamos nosotros, amarlos también nos hizo sufrir. Nuestros hijos, que duda cabe, es el amor más espontáneo, sin discusión, los quieres y ya está. Pero ese amor precisa ser correspondido y no siempre estamos seguros, precisa que se cumplan nuestras expectativas porque somos exigentes. Porque queremos “lo mejor para ellos”, sin darnos cuenta que son ellos los que tienen que decidir que es lo mejor aunque se equivoquen, nosotros también nos equivocamos, pero ya no lo recordamos o queremos que ellos aprendan de nuestros errores, cosa que es imposible. Todo eso nos hace sufrir mientras amamos.
Nuestra pareja de vida, esa que elegimos un día por casualidad o porque el destino la puso en nuestro camino, la queremos porque nos sentimos bien queriendo, porque el ser humano necesita querer y ser querido, hasta los animalitos tienen esa necesidad de mimo. Pero ese amor también nos hace sufrir, también nos resulta difícil, y vuelve aquí a darse la misma circunstancia, no sabemos conjuntar ese hermoso sentimiento con nuestras miserias personales, no sabemos ser comprensivos, tolerantes, pacientes, no sabemos aceptar, compartir, no sabemos ser humildes con nuestros errores. No sabemos alimentar el amor o no estamos dispuestos a ese sacrificio.
Tan complicado es el amar, que al ser humano le resulta más cómodo y fácil el odio o animadversión. Es asombroso, si nos fijamos bien, veremos que cuando odiamos a alguien, lo hacemos de una manera muy rápida y sin esfuerzo. Podemos odiar esas personas que fuman en nuestra presencia, o ese vecino molesto, o ese político que tan mal hace su trabajo, y también a ese amigo o amiga que nos trató tan mal. Y con ese sentimiento de aversión nos vamos a la cama y dormimos sin gran problema, no nos hace sufrir demasiado. A quien le ha quitado el sueño la antipatía o el odio hacia alguien? En cambio las personas que aman si saben de noches sin sueño. El odio es espontáneo, no exige ningún esfuerzo por nuestra parte. El odio no hay que alimentarlo. No exige sacrificios, no exige renuncias, solo hay que dejarse llevar. Si odias a alguien no sufres por las cosas que le puedan pasar, no te preocupas.
El amor es otra cosa, es preocupación por la persona amada, es compartir sus alegrías, sus penas, sus preocupaciones, el amor es valorar, alentar, respetar. El amor es un gran desafío. Por eso es más difícil amar que odiar, por eso es más complicado. Por eso nos quedamos casi siempre a medio camino. Los humanos tenemos una gran necesidad de amar y de ser amados pero no siempre somos capaces de aportar a ese amor todos esos componentes que exigen tanto esfuerzo por nuestra parte. Es por eso que fracasamos y nos frustramos.
Muchas personas eligen no amar porque no quieren sufrir, saben que más tarde o más temprano este sentimiento terminará por hacerles daño. Yo pienso que aunque sea un reto, aunque sea tan difícil, aunque no se consiga llegar a la meta, es bueno querer, y ese tiempo que dedico a ello me produce un gran bienestar, que me compensará en los momentos de pena.
“Si tengo que elegir entre la Nada y el sufrimiento por amar, elijo amar”.


9 comentarios:

roxana dijo...

Rita. Gracias por informarme del Manifiesto, ya le dije a Cornelius que cuent conmigo.
Con respecto al tema del amor y odio, pensa que el mundo se mueve a través de estos dos sentimientos. AMOR- ODIO
Pareciera que el amor es siempre una recompensa, no un sentimiento que està siempre con nosotros.
Aparte solo se habla de amor, cuando uno se siente solo y o esta en pareja: o sea que busca al amor.
Cuando deberiamos tomar conciencia que el amor está en todo, pues uno debe moverse con este sentimiento, dejando a oscuras el odio y haciendo que baya perdiendo fuerza.
Quien tiene amor lo siente por una hormiga, que no pisa para que siga viviendo o cuidando sus plantitas o teniendo un ser que ama , o con los hijos, los amigos, los compañeros etc.
AMAR ES CUIDAR. en sintesis
Cuidemosnos!!!!
Un beso
Roxana

roxana dijo...

Ya le escribi a Cornelivs y estare ahi el 30 de enero
beso
roxana

Cornelivs dijo...

Buena pregunta esa, la de elegir entre el amor y el odio.

Obviamente, prefiero el amor, aun a riesgo de sufrir. Merece la pena.

Un abrazo.

Rita dijo...

Si Roxana, si Cornelivs, el amor aunque haga sufrir, sin duda ninguna.

ainhoa dijo...

Yo tambien me uno al amor, aunque se sufra...dentro del amor hay una cosa preciosa que es la reconciliación...todo pasa, todo llega...
y el odio no lleva a ninguna parte...
Un abrazo Rita.

Ishtar dijo...

Estoy de acuerdo contigo es mas facil odiar, pero prefiero amar, besos :)

Rita dijo...

Claro que si Ishtar, aunque sea más dificil, hay que elegir amar, siempre amar.Un bacio

Pedro Aros Castro dijo...

cuando sientes ese sentimiento(el amor) recibes recompensa, la felicidad, un abrazo amiga mía,
gracias por visitar mi espacio

Rita dijo...

Gracias a ti Pedro, por tu tiempo, un beso